En la industria del agro los costos de la energía eléctrica actualmente representan entre el 3%-15% del total de los costos productivos. Los costos de la energía han presentado un alza significativa en el último año y continuarán aumentando, debido a que estos precios se fijan por contratos de largo plazo entre las empresas generadoras y distribuidoras, los cuales duran entre 15-20 años. En el segundo semestre del 2019 se verá un alza del orden del 8% en el total de la facturación mensual y sólo para el 2021, producto de la entrada de contratos de suministros a precios muy bajos, el precio de la energía tenderá a reducirse por sobre el 20% y sólo en ese periodo se encontrarán a niveles de precios internacionalmente competitivos.

En este escenario y ante el aumento competitivo de la industria del Agro, se hace necesario revisar cuales son las alternativas que permiten la reducción de costos por el consumo eléctrico, sin mermar la calidad de los productos. Los especialistas recomiendan revisar sobre tres modelos de negocios complementarios entre si y que de conjugarse podrían reducir más de un 50% los costos mensuales por el suministro eléctrico.

CAMBIO DE TIPO DE TARIFA A CLIENTE LIBRE

La Ley eléctrica permite a clientes con potencia conectada superior a 500 KW elegir si ser cliente regulado o libre, el primero de ellos dice relación con las tarifas que ofrecen las empresas distribuidoras. Por su parte el cliente libre negocia de forma directa con un generador las condiciones de su suministro eléctrico. Por muchos años los clientes se resguardaban en el régimen regulado de tarifas por la asimetría propia que generaban las negociaciones complejas con las empresas generadoras. En la actualidad el mercado libre ha cambiado diametralmente, ya son miles los clientes a nivel nacional que han optado por ser clientes libres, lo que ha posibilitado una maduración del mercado y de su oferta que posibilita la reducción del costo de la energía hasta en un 45%, lo que equivale, dependiendo de las otras componentes que son parte de la cuenta, en una reducción en el total de la facturación de hasta el 20%- 30%. Lo interesante de este modelo es que no exige inversiones, es decir, el cambio de régimen regulado a libre no tiene un costo, sino sólo se debe esperar 12 meses desde el aviso a la empresa de distribución del cambio. Si bien este modelo sigue siendo altamente especialista, algunas empresas, desarrollan procesos de agregación de demanda que permiten negociaciones óptimas y libres de riesgo para el cliente, garantizando los ahorros.

Otra arista interesante en el cambio de régimen dice relación con que en este nuevo escenario el cliente podrá contar son sus medidas cada 15 minutos, identificando su perfil de consumo, información muy valiosa que sirve para posteriormente tomar medidas de eficiencia y gestión de energía en sus procesos.

EFICIENCIA Y GESTIÓN ENERGÉTICA

La eficiencia y gestión dice relación con recambio tecnológico y/o del comportamiento en el uso de la energía que provoca una reducción en los consumos y por consiguiente en los costos, haciendo más eficiente los procesos y con ello mejorando en la competitividad. En particular, la implementación de nueva tecnología de riego, sensores de iluminación y climatización, equipos de conservación, entre otros son aplicaciones que reducen los volúmenes de consumo. Si bien consideran una inversión inicial, en Chile hay empresas que desarrollan modelos ESCO, en los cuales la inversión es desarrollada por un tercero y luego por medio de los ahorros conseguidos, el cliente remunera a la empresa la inversión efectuada.

“Los especialistas recomiendan revisar tres modelos de negocios complementarios entre sí, y que de conjugarse podrían reducir más de un 50% los costos mensuales por el suministro eléctrico”.

En cuanto a la gestión, los clientes son actores cada vez más relevantes en el mercado eléctrico, producto del conocimiento que adquieren de una industria en constante desarrollo. La gestión energética está relacionada con el comportamiento del cliente, el cual mediante la medición y reporte de sus consumos, permite generar procesos de adaptación y mejoras para efectos de ser más eficiente. Por ejemplo disminuir los consumos de electricidad en horario de punta (de 6-11pm en invierno), por medio del desplazamientos de tareas puede generar reducciones de hasta el 5% en el total del costo. O también implementar capacitación a los operarios y trabajadores para el uso eficiente, no sólo de la energía eléctrica sino también de otros recursos como el agua, combustibles y desechos.

Si bien, este modelo de negocio no es inmediato porque requiere de estudios especializados para la identificación de las variables sobre las cuales se puede desarrollar gestión y eficiencia, la industria internacional del Agro está avanzando en profesionalizar este aspecto, ya que los ahorros pueden llegar hasta el 15% del total de una facturación, además de mejorar los índices de sustentabilidad medioambiental, tema cada vez más relevante.

AUTOGENERACIÓN RENOVABLE

A nivel mundial los costos de inversión de instalaciones de paneles solares se han reducido en los últimos años a menos de 40% de lo que solía ser. Esto ha abierto una puerta de competitividad en el mercado de la autogeneración solar que no existía y que se presenta como una alternativa para la reducción de costos.

En este contexto los grandes espacios disponibles que poseen por lo general las empresas del Agro, son el complemento perfecto para la instalación de paneles solares y la autogeneración de una parte del consumo de la red. En 1000 mt2, es posible instalar del orden de 100 KW en potencia de paneles, lo que al año puede generar 250.000 MWh aproximadamente. Lo que es equivalente a la reducción del orden de 10-13 millones de pesos al año en costo de suministro eléctrico, y que además es abastecido por energía renovable.

La industria de instalación de paneles ha ido aumentando exponencialmente en el mercado nacional, hay más de 300 empresas que desarrollan e instalan proyectos a los clientes, ofreciendo modelos ESCO, que implican contratos por 8-15 años en el cual la empresa invierte y el cliente compra esa energía generada un valor inferior al que es transado en la red de distribución. Los ahorros por este modelo, dependiendo de la cantidad de volúmenes instalados y de la radicación solar de la zona, pueden alcanzar el 8% del total de una cuenta.

La ley eléctrica también aborda esta alternativa bajo el concepto de Netbilling, que le permite al cliente autoabastecerse y además inyectar los excedentes a la red, descontándoseles del total de las facturaciones mensuales; sin embargo, este modelo sólo está considerado para proyectos de paneles de hasta 300 KW y para clientes regulados, lo que impide la complementación de la compra de suministro como cliente libre, que es más rentable. Situación por la cual los clientes que son libres optan por instalar paneles solares con una cantidad de energía a generar inferior a su consumo, de forma tal de no inyectar energía a la red.

Una última arista para este mercado es la llegada en los próximos años de las baterías de almacenamiento masivo a precios económicos, que permitirán almacenar la energía solar y ocuparla de forma más equitativa a lo largo del día y en función del perfil de consumo del cliente. Lo anterior, sumado a la inserción de tecnología a la red, como medición inteligente y traficación horaria diferenciada, permitirá a los usuarios tomar las mejores decisiones de consumo y almacenamiento de energía, para optimizar sus costos por electricidad.