• Así de enfático es Luis Schmidt, actual embajador de Chile en China, al responder sobre cómo pueden los agricultores potenciar su presencia en el país oriental. 
    A lo que agrega sustentabilidad, respecto al medio ambiente y alimentos funcionales a la salud. Eso es lo que China busca y sobre esto y más le preguntamos.

Comencemos con el plato de entrada, es su segundo período como embajador de Chile en China, ¿cómo y por qué llega Luis Schmidt a China nuevamente?

Para mi es complejo responder esta pregunta, pero intentaremos y lo primero que quisiera señalar, es que en nuestro país los embajadores son de la exclusiva confianza del Presidente de la República, y por lo tanto son nombrados y nominados por él, y también me imagino por recomendación del ministerio de Relaciones Exteriores.

Además, supongo que habrá pesado mi experiencia en China, primero como empresario y luego como embajador entre los años 2010 y 2014, pues yo soy independiente y no milito en ningún partido político.

Dicho esto, y ahora ya lo puedo contar, fue el propio presidente excelentísimo señor, Sebastián Piñera Echeñique, quien me llamó personalmente para ofrecerme este cargo, el cual acepté por la importancia y trascendencia que tiene China para Chile, considerando que es el principal socio comercial de nuestro país, casi doblando en comercio total (exportaciones + importaciones) a los Estados Unidos, nuestro segundo socio comercial.

También influyó en mi decisión que China ya es la segunda economía del mundo, en gran parte de mi primer periodo como embajador, 2010/2014, era la tercera -superada por Japón-, y también que hoy se prepara a pasos acelerados para ser la primera economía mundial en los próximos 5 a 8 años.

Por último, la embajada de Chile en China está considerada por las autoridades de mi país como una de las embajadas estratégicas de Chile, y donde nunca, a pesar de haber pasado 15 embajadores chilenos por esta embajada desde la apertura de relaciones diplomáticas en 1970, se había repetido un embajador en este puesto, lo que es todo un desafío para mí, a pesar del costo familiar enorme y la gran lejanía de mi país al estar al otro lado del mundo.

Pasamos al primer plato, ¿cómo es la presencia de los productos chilenos en China? ¿Qué productos chilenos tienen mayor potencial?

Llegué como empresario privado a China en la década de los años 90, para hacer negocios en frutas y vinos. En los temas frutícolas soy un productor desde hace muchos años, y en el tema vinos por mi experiencia adquirida en la Viña Undurraga, donde trabajé más de 15 años. Pero era una China muy distinta de la actual y con muy poco desarrollo, cuando les hablaba de vinos, me preguntaban los chinos qué era el vino, ya que ellos solo conocían el licor de arroz, y en la fruta ellos solamente trabajaban su fruta de producción interna pues la importada era muy cara para ellos. Luego en el año 1999 hicimos una granja Agrícola Chilena en China, que celebramos recientemente los 20 años con el ex Presidente Eduardo Frei, los ministros de Agricultura chino y chileno y varios gremios agrícolas, entre ellos la SNA con su Presidente Ricardo Ariztía.

Hoy día, 25 años después de mi llegada a China, somos el mayor proveedor en frutas y vinos en volumen, en precio somos terceros pues vendemos vinos baratos.

Para entender un poco más las oportunidades que tiene Chile me gustaría señalar que en los últimos 30 años China ha perdido casi la mitad de su territorio agrícola cultivable, por la gran migración de la gente del campo a la ciudad que se ubicaron en los sectores de suelos más fértiles y productivos donde había agua, y por lo tanto producían alimentos, lo que ha transformado a China en un gran importador de alimentos con tasas de crecimiento en dichas importaciones de más de dos dígitos en los últimos 15 años y donde Chile tiene enormes ventajas comparativas al ser un país sano, casi sin plagas ni enfermedades, que produce en contra estación, en el Hemisferio Sur, es decir que no compite con los productores locales, somos complementarios. Y por ultimo, tenemos productos de alta calidad y sustentabilidad, producidos con normas de respeto al medioambiente, todas características muy valoradas y apreciadas en China.

También somos el mayor proveedor de carne de cerdo y salmones a China, crecemos fuertemente en nuestras exportaciones de carne de ave, de cordero y de bovino y los productos del mar también empiezan a ser muy conocidos.

Prontamente, firmaremos más de 25 acuerdos favorables para Chile y en el sector agrícola se firmarán los protocolos de entrada a China de nuestros cítricos: naranjas, mandarinas, limones; de nuestra fruta congelada, la carne refrigerada de ovino, bovino y los interiores y de los kiwis chinos a Chile.

Las exportaciones de alimentos han crecido alrededor del 50% a China, siendo el país más poblado del mundo con 1.400 millones de habitantes y si seguimos mandando productos de alta calidad, el potencial de crecimiento seguirá siendo enorme.

Sigamos con el plato de fondo, ¿cómo han influido los últimos acontecimientos ocurridos en Chile en la relación con China? ¿Qué se está haciendo al respecto?

Los últimos acontecimientos ocurridos en Chile, donde nuestras autoridades han escuchado a la población y han resuelto en conjunto con el parlamento, poder judicial, y sobre todo la población de Chile -manteniendo la Institucionalidad vigente- resolver nuestros problemas internos, suspendió los foros de APEC y COP 25, lo que no ha afectado nuestra gran relación con China.

Por el contrario, he recibido múltiples muestras de apoyo y solidaridad por los problemas que estamos pasando, desde altas autoridades del gobierno chino, como son la Cancillería, ministerio de Comercio (MOFCOM), ministerio de Agricultura (MARA) y Aduanas de China, como de empresarios chinos quienes manifiestaron desde el primer momento su colaboración con Chile para resolver lo más rápido posible los problemas por los que atraviesa el país.

Por otro lado, habían más de 22 acuerdos entre Chile y China que se firmarían durante la visita de Estado del Presidente Chino Sr. Xi Jinpin a Chile, han quedado pendientes para una próxima oportunidad.

Por mi parte, en estos momentos trabajamos fuertemente como embajada para retomar estos acuerdos y al menos firmar los protocolos agrícolas, como los de entrada a China de nuestros cítricos (naranjas, limones, mandarinas, pomelos), los protocolos para nuestra fruta congelada, de nuestras carnes refrigeradas e interiores de carnes de bovinos y ovinos, y los de productos del mar, los cuales son una ayuda inmediata para nuestros productores, exportadores y Pymes del sector de productos del mar. Esperamos lograrlo.

China a su vez sigue trabajando fuertemente por el crecimiento, desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida de sus habitantes y, yo en lo personal, seguiré trabajando duro y constante para acrecentar nuestra relación de amistad y colaboración en los ámbitos de comercio, ciencia y tecnología, cultural y educacional, pues estoy seguro que mejorará la vida de muchos chilenos.

Llegamos al postre: nuestra revista está dirigida a agricultores, ¿qué pueden mejorar ellos para potenciar su presencia en China?
Creo que la palabra clave es calidad, calidad y más calidad de nuestros productos enviados a China, pues la competencia con los demás países es y seguirá siendo cada vez más exigente y fuerte.
Al comienzo estábamos casi solos con un TLC firmado el año 2006. Hoy ya son varios países competidores nuestros que también tienen un TLC o al menos un acuerdo comercial bilateral con China, por lo que la competencia será cada vez más desarrollada y fuerte.
Chile debe concentrarse en la calidad de sus productos, en la sustentabilidad y en la producción con normas de respeto al medio ambiente, buscar nuevos alimentos funcionales, nutraceúticos, que hagan bien a la salud que es lo que hoy está demandando China. Este país hace muchos años superó la necesidad de alimentación como un tema de necesidad fisiológica, hoy busca alimentos saludables y de calidad por lo que Chile tiene ventajas en estos temas.
.¿De aquí a 10 años, cómo ve la presencia de Chile en China?
Chile es aun visto en China como un país minero (78% de nuestras exportaciones son minerales) y con una presencia muy marcada por el cobre, pero cada vez estamos aumentando nuestras exportaciones no mineras y dentro de ellos los alimentos, frutas, vinos, salmones, carnes y productos del mar, por lo que si mejoramos nuestra competitividad, podremos reemplazar o al menos equiparar al sector minero que es un recurso no renovable, por un recurso renovable como es la producción agrícola.