Un huerto urbano es la manera de cultivar productos agrícolas propios si se vive en la ciudad. Son espacios dentro de la casa o el jardín que se usan para el cultivo de hortalizas y frutas a escala doméstica. Tuvieron su primer gran auge durante la II Guerra Mundial, cuando Winston Churchill, como Primer Ministro del Reino Unido, hizo del huerto urbano una política nacional de protección civil que permitió a la población paliar la escasez de comida.

Hoy los huertos urbanos son vistos por la OMS como una herramienta para erradicar el hambre en el mundo. Sus ventajas son múltiples y van desde fomentar la alimentación saludable y aumentar las zonas verdes en la ciudad, hasta reducir la huella de carbono y ahorrar dinero.

Para comenzar, solo se necesita encontrar un lugar donde llegue el sol, tierra rica en nutrientes, semillas o almácigos, e idear un sistema de riego. Se pueden plantar hierbas medicinales, frutas y hortalizas, todo
depende del diseño y función que le quieras dar a tu huerto.