En tiempos de sequía, el uso que se da al agua cobra relevancia. Estamos de acuerdo en que la prioridad debe ser el consumo humano, pero ¿qué pasa con la agricultura?

La agricultura, en algunos casos, ha sido nombrada como el sector responsable de secar cuencas enteras con el fin de producir. Según cifras del Banco Mundial, el sector consume el 70% del agua que se extrae en el mundo y, en países como Chile, con un gran potencial agrícola y forestal, ese porcentaje es aún mayor.

¿Qué hace la agricultura con el agua? ¿Dónde queda ese 70% de agua consumida? Como dirían los científicos, “la materia no se crea ni se destruye, todo se transforma”, y es así como la agricultura transforma el agua en alimento y cumple su misión de nutrir a la humanidad. Parte de ese 70% se transforma en una manzana o una lechuga, que es consumida por una persona, aportando agua a su organismo.

El sector agrícola, directamente, aporta el 40% de la producción total de alimentos a nivel mundial, por lo tanto el agua para fines agrícolas cumple la función fundamental de entregar seguridad alimentaria. A pesar de la sequía, como agricultores, debemos seguir regando.

Es importante que cuidemos nuestros recursos hídricos y los destinemos eficientemente al cultivo de frutas y verduras, ya que el agua que se utiliza para el riego es parte del consumo humano y es fundamental para el desarrollo.

4 RAZONES POR LAS QUE LOS AGRICULTORES DEBEN SEGUIR REGANDO

El 60% de nuestro organismo es agua, lo que hace necesario un consumo mínimo para poder mantenernos con vida. Para Isabel Zacarías, magister en nutrición humana de la Universidad de Chile, es difícil determinar el porcentaje de agua que se utiliza en la agricultura y se devuelve al hombre, “pero debemos destacar que las frutas y verduras en general aportan agua al organismo. Más del 85% de la sandía, el melón, la manzana o la naranja es agua”.

EL CONSUMO DE FRUTAS Y VERDURAS PREVIENE ENFERMEDADES

La nutrióloga aseguró que el consumo de fruta es vital para el desarrollo de la vida y suprimirlo trae consecuencias graves como enfermedades y deterioro del cuerpo. Lo mínimo recomendado por la Organización Mundial de la Salud son 5 porciones al día. Zacarías destaca que esta proporción no es un número al azar. “Esta recomendación se basa en los beneficios para la salud que han demostrado el consumo suficiente de verduras y frutas en la prevención de las enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y obesidad entre otras. Lo que contribuye finalmente a mejorar la calidad de vida de la población”.

HÁBITOS ALIMENTICIOS

“Es de gran importancia que se adquieran hábitos de alimentación saludables que incluyan verduras y frutas desde la infancia de manera de tener un mejor crecimiento, desarrollo y mejor calidad de vida en la adultez”, comentó Zacarías.

UNA AGRÍCULTURA SOSTENIBLE ES FUNDAMENTAL PARA LA VIDA HUMANA

Dada la importancia de potenciar el consumo de frutas y verduras, las Naciones Unidas declararon el año 2021 como “el año internacional de las frutas y verduras”, basándose principalmente en la necesidad de lograr que la población tome conciencia de los beneficios para la salud del consumo de estos productos y de la importancia de una agricultura sostenible. “Es por ello que uno de los objetivos es sensibilizar a la opinión pública y a los gobiernos sobre la importancia de generar políticas públicas que fomenten sistemas alimentarios sostenibles apoyados en dieta saludables que incorporen frutas y verduras”, concluye Zacarías.