No es casualidad que el abastecimiento del país no haya fallado en tiempos de coronavirus. Y es que los productores de alimentos -carnes, frutas, huevos, leche y hortalizas- y los transportistas han trabajado duro para seguir alimentando a todos los chilenos y chilenas.
Aquí nos cuentan cómo los sorprendió el coronavirus, cómo se trabaja en mitad de una pandemia y cómo algunos cambios llegaron para quedarse.

Conversamos con Jorge Valenzuela, presidente de la Federación de Productores de Frutas de Chile (Fedefruta); Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional de Transporte de Carga de Chile (CNTC); Patricio Kurte, gerente general de la Asociación de Productores de huevos de Chile (Chilehuevos); Carlos González, presidente de la Federación de Productores de Carne, Fedecarnes; Eduardo Schwerter, presidente de la Federación de Productores de Leche de Chile (Fedeleche) y con Pedro Escobar, dueño de Huertos Carolina y uno de los principales productores de vegetales y hortalizas en Chile. A continuación, sus testimonios.

PRE COVID-19

La llegada del covid-19 al país no ha sido igual para todos los productores de alimentos y transportistas. Algunos, como los productores de huevo estaban viviendo un buen momento, sin embargo, muchos otros agricultores ya venían afectados por la larga sequía que afecta al país y también por los acontecimientos posteriores al estallido social de octubre de 2019.

A los productores de fruta la pandemia los encuentra en la parte final de la cosecha de uva de mesa, y en plena temporada de manzanas. En abril, comenzó el fuerte de las cosechas en nogales y kiwis. Como señala Jorge Valenzuela, presidente de Fedefruta, “la agricultura se consideró estratégicamente como una actividad esencial en esas semanas que eran muy complicadas, por lo que los productores fueron capaces de seguir adelante con sus trabajos, pese a todas las dificultades. La crisis sanitaria además nos pilló en un momento muy complejo debido a la sequía. La pandemia es un problema muy grave, a nivel global, y ha cambiado la forma de vida en todo el planeta, pero es una situación que tarde o temprano va a tener un desenlace, en la medida que se encuentre una vacuna.

No obstante, creemos que para la sequía no existe vacuna, y entre medio de toda esta crisis sanitaria, la falta de agua aún es la principal preocupación de los fruticultores, como hemos podido confirmarlo tras las reuniones que hemos tenido con consejeros y asociaciones ligadas a nuestro gremio”.

Los horticultores comparten la mirada de los productores de fruta, Pedro Escobar, dueño de Huertos Carolina, afirma que “desde la última década venimos experimentado una creciente sequía en todas las regiones, que tiene a los agricultores de, complicados a extremadamente afectados en algunas zonas. Por si no fuera poco, el 18 de octubre pasado las cosas cambiaron radicalmente en el país. El estallido social afectó la forma en que veníamos comercializando nuestras hortalizas en todo Chile. El toque de queda y los cambios de horarios en las cadenas de supermercados y mercados terminales, lograron afectar los volúmenes de venta de nuestros vegetales, dañando considerablemente nuestro sector. Ahora el golpe de gracia, la pandemia del covid 19, que da el mayor golpe a la horticultura que hemos recibido en la historia de nuestro país. Sin embargo, los horticultores seguimos haciendo nuestros almácigos, plantando, cultivando y cosechando. La hortaliza no para, es un rubro extraordinariamente dinámico, en el cual, estamos obligados a movernos para sacar adelante los cultivos”.

Sergio Pérez, presidente de la CNTC afirma que la llegada del coronavirus los pilló “en estado de alerta y con logística un tanto preparada dado los hechos irresponsables producidos en el estallido social del 18 de octubre y que destruyó instalaciones vitales para el país. Súmele a esto el comportamiento patriótico que nos ha caracterizado desde siempre, tenemos así el escenario apropiado para que cada uno de los transportistas y conductores estén haciendo un esfuerzo sobrehumano para abastecer el país”.

Los productores de carne tampoco pasaban por un buen momento. Carlos González, presidente de Fedecarne, señala que “desde fines de 2019 se arrastraban precios muy bajos del ganado en pie, con serios problemas de forraje por efectos de la prolongada sequía que afecta a nuestro país y con un aumento sustancial en la faena de hembras, lo que en cierto modo refleja una tendencia a disminuir en el número de hembras y a la larga a tener una menor masa ganadera. Con esos problemas estábamos cuando llegó el covid-19”.

Por su parte, Eduardo Schwerter presidente de Fedeleche, comenta que luego de una situación de estancamiento en la producción, por factores anteriores a la pandemia, esto ha ido cambiando, “al menos a nivel del sur, porque estamos ciertos de la gran sequía que existe en el norte y la zona centro –sur, que afecta a los colegas lecheros de la zona central. Durante la primavera y verano hemos tenido una buena pluviometría y junto con ellos las condiciones de mercado desde el segundo semestre con un incremento paulatino y sostenido en el precio a productor, lo cual ha dado un incentivo a los productores a retomar la senda de producción”. Y agrega que: “A nivel de gremio nacional nos encuentra muy unidos y coordinados, con una responsabilidad muy relevante, y en un escenario muy desafiante que implica mantener el abastecimiento de un alimento básico e indispensable en la nutrición de la población de nuestro país como es la leche”.

Distinto y mejor ha sido el caso para los productores de huevos. Patricio Kurte, presidente de Chilehuevos, cuenta que “en los últimos años el sector productor de huevos de Chile venía operando con un ritmo de crecimientos muy importante, a una tasa promedio de 5,7% anual. Con ello, la producción en 2019 resultó ser 27% mayor que la registrada en 2015 y el consumo per cápita pasó de 198 unidades, en 2015, a 240 en 2019, creciendo un 21%” y agrega que “esta crisis coincidió con un incremento de los costos, debido al alza en el valor del dólar, y precios altos del maíz y la soya, que impactan en el costo del alimento de las aves ponedoras, que es el más importante en la producción de huevos. Aún en este escenario, la industria está operando a plena capacidad, tomando todos los resguardos de seguridad e higiene, para garantizar el consumo de huevo en todas las familias chilenas”.

TRABAJANDO CON MÁXIMAS MEDIDAS DE HIGIENE Y SEGURIDAD

Protocolos, instructivos, guías de recomendaciones, medidas estrictas de higiene y videos han sido algunas de las acciones realizadas por los productores de alimentos y transportistas, con la llegada del coronavirus al país.

“Lo primero fue extremar los cuidados para los trabajadores en huertos, packings y también durante el trayecto hacia las centrales frutícolas, debido a que la salud de las personas era lo principal, y lo que debía enfocar todos nuestros esfuerzos”, afirma Jorge Valenzuela de Fedefruta. “Después de hacer una encuesta para medir el impacto del Estado de Catástrofe en el sector frutícola y entregar los resultados a las autoridades, elaboramos un instructivo con Achipia y lo compartimos a la mayor cantidad posible de productores, detallando medidas adicionales a las ya siempre tomadas en nuestro sector. En la fruta de exportación, hay una fuerte cultura de trabajo relacionada a la seguridad y la inocuidad, desde la cosecha hacia adelante, por lo que no ha sido tan complejo implementar medidas extraordinarias de sanitización y control”, enfatiza Valenzuela.

Pedro Escobar, horticultor, complementa señalando que solicitaron a la autoridad absoluta claridad en cómo proceder para desplazar a los trabajadores y colaboradores en zonas en cuarentena y cordones sanitarios. “Valoramos que la autoridad a través del ministerio de Agricultura haya declarado a la agricultura como área o empresa sensibles, reconociendo, que somos parte de la cadena de alimentación de nuestros compatriotas”.

Sin embargo, Escobar reconoce que se trabaja con mucha dificultad: “los salvoconductos, toque de queda y costos extras que ello implica, afectan considerablemente la cadena productiva. Tenemos que tomar medidas sanitarias superiores (aun cuando ya veníamos trabajando con normas estrictas de Buenas Prácticas Agrícolas (BPA), control de puntos críticos e higiene alimentaria), en algunos aspectos, a los niveles de inocuidad alimentaria que estábamos acostumbrados los abastecedores de supermercados y mercado exigente. En el sentido de, utilizar más implementos sanitarios, como mascarillas, guantes, protectores faciales, alcohol gel, sanitizantes, etc. Debimos proveer de credenciales a todo nuestro personal, para que, de mediar una fiscalización, estos puedan probar que trabajan para el “área sensible”, pues somos parte de quienes aseguramos la alimentación de nuestro país. También hemos tenido que hacer más turnos en packing, para respetar los protocolos del covid-19, lo que encarece la operación”.

En Chilehuevos adoptaron rápidamente todas las medidas de higiene y seguridad, siguiendo rigurosa y permanentemente todas las normas dispuestas por las autoridades: “la vacunación contra la Influenza de todo el personal; el uso obligatorio de mascarillas y alcohol gel; tomar la temperatura corporal al 100% del personal que trabaja en todas las áreas de los planteles; suspender visitas externas minimizando así los contactos con proveedores y diversas medidas de segmentación internas para evitar la cuarentena de todo el plantel o granja de producción, entre otras medidas”, señala Kurte.

También desarrollaron una Guía con Recomendaciones para evitar el ingreso y propagación del coronavirus en personas que trabajan en granjas, fábricas de alimentos y oficinas del sector productor de huevos, la cual fue enviada a todos los asociados. Además, agrega Patricio, “periódicamente se les está informando sobre los protocolos y exigencias asociadas a la emergencia, provenientes de los ministerios de Salud, Medio ambiente, Trabajo e Interior y de la Superintendencia del Medio Ambiente, entre otras entidades públicas. Toda la industria del huevo ha estado muy activa en este tiempo” asegura el gerente general de Chilehuevos.

En el caso de los productores de carne, en un principio hubo cierre temporal de ferias de ganados y plantas faenadoras. Carlos González de Fedecarne cuenta que “inmediatamente declarada la emergencia, los productores, a través de sus federaciones gremiales (Fedecarne y Fedeleche), elaboraron protocolos para proteger la salud de los trabajadores y garantizar el abastecimiento”.

Así lo confirma Eduardo Schwerter de Fedeleche: “en coordinación con parte del sector industrial, Fedeleche elaboró un protocolo destinado a asegurar la salud de las personas involucradas en el proceso de producción primaria de leche, el que se puso en conocimiento de las autoridades nacionales y regionales de forma oportuna, y que contempla las responsabilidades y acciones a desarrollar en nuestros sistemas productivos, con el fin de implementar las medidas tendientes a disminuir, en la mayor medida posible, las fuentes de contagio y diseminación del virus”. Enfatiza en que “la idea es mantener la cadena de abastecimiento sin interrupciones tanto en la parte productiva primaria, como en la elaboración de los lácteos y su distribución. Para la gente la leche y los lácteos representan una necesidad básica que no puede faltar en la mesa”.

Así lo afirma también González: “los productores agrícolas y pecuarios, durante este tiempo no han dejado de trabajar. Ha sido dificultoso, pero estamos trabajando con lo que podemos. Para nosotros es necesario estar todos los días haciendo nuestras labores, porque la naturaleza y los seres vivos no dejan de funcionar o tener necesidades por una pandemia”.

Sergio Pérez, de la CNTC cuenta que cuando comenzó la pandemia en el país, sacaron un vídeo a través de las redes sociales “para garantizar a la población que seguiríamos trabajando para transportar los alimentos, los remedios y los combustibles, además nos comunicamos con todas nuestras organizaciones regionales para que se pusieran en contacto con las autoridades locales de tal modo de operar con seguridad y eficiencia”.

Pérez agrega que han tenido dificultades, “por un lado no siempre se respeta que la guía de despacho es el salvoconducto para los camioneros, esto trae consigo largas horas de espera en las barreras sanitarias, no ha sido posible habilitar una carretera verde para los camiones y eso ha complicado el flujo con la carga; se nos siguen quemando camiones en La Araucanía, aun así el esfuerzo de nuestros conductores ha sido de tal magnitud que solo la historia hará justicia con su sacrificio”.

PRIMEROS EFECTOS DEL CORONAVIRUS

El cierre de casinos, de restoranes, hoteles ha hecho que parte de los productores de alimentos se hayan visto inmediatamente afectados por las medidas tomadas debido al covid-19, sin embargo, otros, debido al cambio de hábitos de consumo en confinamiento, se han visto favorecidos.

Jorge Valenzuela, de Fedefruta, señala que “si bien la producción frutícola ha podido sobrellevar la situación, hemos visto un descenso en el valor de las exportaciones, según lo que informó Odepa en su boletín de Fruta Fresca de enero-marzo 2020, debido justamente al confinamiento en los mercados de destino, y a la recesión que de hecho ya se está viviendo”.

Pedro Escobar agrega que “según la información que manejamos en HORTACH A.G, y la información de nuestros colegas horticultores, existe consenso en que las ventas de hortalizas han disminuido entre un 20 y un 30%, según sea el tipo de hortaliza que se produzca”.

En Fedecarne, según explica Carlos González, “no se ha observado una recuperación en los precios, porque claramente la distribución de alimentos y la demanda de los consumidores, está disminuida. Este escenario no es muy favorable o motivador, pero igual que otras veces, espero que volvamos a recuperar el comercio, la distribución, la capacidad de faena y con eso los precios”.

En cambio, para Chilehuevos, la situación ha sido favorable. “Hemos notado que, debido al confinamiento, las familias están consumiendo más alimentos estando en casa, en particular el huevo, que es un producto versátil, conveniente y asequible para todo el mundo. En situaciones como esta nuestro producto presenta una alta demanda y nos sentimos orgulloso de poder satisfacerla” afirma Patricio Kurte.

Eduardo Schwerter de Fedeleche comenta que “lo que se ha podido conocer respecto de la situación de comercialización de productos lácteos es que hay una demanda firme e incluso que aumentó por las primeras cuarentenas, porque la gente quería estar bien abastecidas de estos productos, aunque no podemos obviar el hecho del cierre obligado de restaurantes, colegios, casinos y hoteles, que representan un canal de venta importante y que podría tener un efecto sobre la demanda interna de lácteos, aunque aún es incierta su cuantía”.

El caso de los transportes es diferente. Para Sergio Pérez, presidente de la Confederación Nacional de Transportes de carga, los efectos han sido en otro ámbito: “las largas horas de espera en los controles sanitarios hacen la jornada laboral impracticable en términos de horas de trabajo, además algunos modos de transporte han visto la demanda con una baja significativa, existe también un porcentaje de conductores que tienen 75 años o más y estos han tenido que quedarse en la casa. Todas estas dificultades proporcionan un escenario de incertidumbre y aquellos transportistas que no tienen espaldas o no pueden acceder al apoyo financiero que ha otorgado el Gobierno sencillamente van a colapsar”.

UN FUTURO MÁS SEGURO Y TECNOLÓGICO

¿Qué pasará post pandemia? ¿Cambiará la forma de hacer agricultura? ¿Qué cambios han visto que podrían adoptarse indefinidamente?

“Esta pandemia está cambiando la forma de vida a todo el mundo”, asegura Patricio Kurte de Chilehuevos. “Aún cuando la industria formal del huevo tiene una tradición de responsabilidad y cuidado biosanitario, a través de implementación de acuerdos de producción limpia y otras iniciativas, la pandemia ha obligado al sector, a incorporar medidas adicionales para evitar el ingreso y/o propagación del coronavirus en personas que trabajan en granjas, fábricas de alimentos y oficinas administrativas. En la medida que no se cuente con una protección adquirida o a través de vacunas será necesario mantener tales medidas, las cuales incluyen no solo a los trabajadores directamente involucrados en la producción, sino también a proveedores de insumos y servicios esenciales, así como a transportistas de materias primas y productos”.

“Nada seguirá siendo igual”, señala Sergio Pérez. “Cambiará la logística, se deberán ajustar los procedimientos, la seguridad y los controles de salud del recurso humano deberán ser mucho más rigurosos, habrá un mayor respeto por la vida y el compromiso país debe ser asumido por todos no solo por algunos”.

“Estamos viviendo un cambio de época, y muchas cosas van a ser distintas en lo cotidiano”, afirma Jorge Valenzuela, de Fedefruta. “Por ahora, si hablamos de nuestro sector, creemos que la cadena de comercialización y relación con las personas que consumen fruta fresca va a redefinirse, debido al e-commerce. Como productores debemos entender esta forma de comercialización, y deberemos estar a la altura de las exigencias, en relación a la presentación y la consistencia en la calidad de la oferta. Esto, me parece, acelerará procesos de modernización en el campo, como la reconversión a nuevas variedades, por ejemplo”.

“La pandemia provocará cambios estructurales en el país y en el mundo agrícola”, señala Pedro Escobar y agrega: “Los alimentos ya no pueden ser producidos como algunos sectores de la agricultura hacían antes. La inocuidad alimentaria debe ser una obligación para todos quienes producimos alimentos. No es posible que se siga regando hortalizas con agua servida, utilizando irresponsablemente los agroquímicos o no teniendo buenas prácticas agrícolas y un estricto protocolo de sanitización. Lo anterior, llegó para quedarse y así ganaremos todos. Pero por sobre todo quienes consumen las hortalizas, todos los chilenos”.

“Hemos visto además una clara preferencia por lo local y en ese sentido, seguiremos fomentando el consumo de leche y de productos lácteos de origen nacional, algo que la nueva Ley de Etiquetado de los productos lácteos nos permitirá reforzar”, comenta Eduardo Schwerter de Fedeleche.

“Ojalá que después de esto, el Estado y los privados desarrollen inversiones para tener conectividad digital (Internet), en los sectores rurales”, enfatiza Carlos González de Fedecarne. “Este ha sido un tiempo en que hemos tenido cuarentenas y cordones sanitarios, y pudimos seguir trabajando vía teléfonos móviles, pero con señales intermitentes o nulas. Esta brecha entre el sector urbano y rural debiese acortarse. Por la fuerza de los hechos, hemos podido asistir a charlas, seminarios, recibir asesorías u otras, de manera virtual”.

“Quizás sin pandemia nos hubiera costado más tiempo asimilar el uso de estas tecnologías y herramientas”, concluye González.