Sin duda la agenda de Juan Sutil está apretada estos días, pero se da su tiempo para contestar esta entrevista. Cuenta del fondo que lo convirtió en un símbolo de la solidaridad empresarial durante la pandemia, se emociona especialmente al hablar de cómo consiguieron comprar ventiladores en China. Habla de la llegada de la segunda generación a empresas Sutil con un orgullo que no logra disimular, ni siquiera a través del teléfono. Y trae a flor de piel su pasión por el campo. Este es el nuevo y célebre presidente de la CPC.

El 12 de marzo fue electo como presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio, CPC, puesto al que se postuló como candidato de la SNA. En ese momento la mayor preocupación era la crisis social, sin imaginarse que a los pocos días se convertiría en un actor clave para el país por la emergencia sanitaria.

El objetivo de esta entrevista es conocer un poco más a Juan Sutil, el empresario agrícola, hombre de familia y líder gremial.

Iniciamos este almuerzo virtual, con un plato de entrada: ¿cómo fue la llegada de Juan Ignacio Sutil Servoin a la SNA? ¿Y cómo nació la idea de postularse a la cabeza de la CPC?

Mi carrera gremial comenzó cuando tenía menos de 30 años y llegué a la SNA. Primero como consejero y luego como parte del directorio. Fue Ricardo Ariztía el que me invitó a ser parte de su equipo. Después de varios años en el gremio, un 14 de marzo renuncié a mi puesto de vicepresidente en la SNA para tomar con responsabilidad el cargo en la CPC.

Sobre cómo llegué a presentarme al cargo, me lo propusieron empresarios amigos y cuando le conté a Ricardo me dijo: “Te felicito, te tocó”, y yo confío mucho en su criterio. Entonces no lo dudé.

Seguimos con el primer plato. Estas primeras semanas al mando de la CPC han sido intensas, probablemente de las con mayor actividad en toda su historia. ¿Cómo ha sido llegar así a un nuevo cargo?

Por un lado está el estrés, pero también la satisfacción de que contar con el respaldo de muchas personas que han apoyado públicamente su labor. He sido una persona de trabajar mucho en la vida. Muchas horas, de noche, intenso, los fines de semana. Siempre he tenido estrés. Pero acá además te debes a muchas personas. Por otro lado está el tema de que se pierden espacios, la privacidad, el tiempo. Hay más presión.

Yo soy solo un simple empresario que representa a otros miles, y cualquier reconocimiento por lo que hemos hecho hasta ahora siento que es un reconocimiento al sector empresarial completo, no personalmente a mí. El buen trabajo ha sido un logro de todo el sector empresarial.

Un buen almuerzo viene acompañado de un vino, del que me imagino usted sabrá bastante ya que entre sus negocios está el vitivinícola. ¿Cómo ve las expectativas económicas y de mercado a futuro?

Partiendo por lo positivo, creo que hay un sector muy auspicioso que es el de la agroindustria. Hoy tienen una oportunidad potente porque el mundo necesita alimentos. Eso sí está el tema de la sequía, que se ha tapado primero con la crisis social que comenzó el año pasado y ahora con esto de la pandemia. Pero a nivel general, veo con optimismo el futuro de este rubro, al igual que el de la minería.

Por otro lado, está el comercio y los servicios que sí están con mayores problemas luego de verse doblemente golpeados. Creo que va a costar mucho que se reactiven.

¿La construcción? Bueno, ahí también lo veo con mucha preocupación. No es solo el tema de que se paren las obras por uno o más meses. Este sector responde a la estabilidad del país y hay que considerar que cuando pase la pandemia, la crisis social va a ser más aguda y profunda como resultado de tener un país más pobre.

EL ROL DE LOS PRIVADOS EN ESTA CRISIS SANITARIA

El 31 de marzo Juan Sutil anunció la creación de un millonario fondo a través del que la CPC agrupa a varios empresarios: el Fondo Privado de Emergencia para la Salud. Este fue el puntapié inicial para convertirse en un protagonista en esta crisis sanitaria. Luego se formó la plataforma web Siempre-Solidaridad e Innovación Empresarial, que funciona como un paraguas para acoger las iniciativas empresariales y relacionarlas con la sociedad.

La iniciativa es un éxito. A comienzos de junio superaba los 100 mil millones de pesos. Más de 500 ventiladores mecánicos, aporte a diversas fundaciones y una campaña para entregar cajas de alimento a los más necesitados, son algunos ejemplos de lo que se ha logrado gracias a esto.

Una de las principales anécdotas ha sido su relato de cómo consiguieron comprar y traer al país ventiladores mecánicos de China cuando el mercado de ese país ya estaba cerrado. Es una historia como de película, en la que Sutil aseguró haber estado dispuesto a partir con maleta en mano, cargada de dinero para negociar. Por su parte, el embajador chileno en China, Luis Schmidt, contó que le pedían un video con fecha y hora para ver el efectivo antes de si quiera mostrarle los insumos que querían conseguir.

Todos los insumos importados están certificados en el Registro de Exportadores de China y cuentan con todas las resoluciones sanitarias al día. Prueba de que siempre se actuó bajo la ley.

Hablando de fondos, el de emergencia para la crisis sanitaria que crearon invitando a empresas, empresarios, familias ha sido un éxito. ¿Qué nos cuenta de esta iniciativa?

El 25 de abril la CPC lanzó este fondo que es una iniciativa de empresas y empresarios. Se desarrolló para colaborar con las necesidades más apremiantes de esta emergencia sanitaria, y hasta ahora eso hemos hecho. Trabajamos junto a varias fundaciones que hicieron de puente para llegar a la gente que realmente nos necesita, como tercera edad, personas en situación de calle, enfermos crónicos y menores.

En conjunto con el Gobierno y la embajada en China armamos un plan para traer ventiladores mecánicos desde ese país y, lo más importante, hacerlo a tiempo. Eso fue una gran operación, de mucho trabajo. En una entrevista conté toda la trastienda de eso, y después de eso me llegaron varios mensajes. Algunos rechazando la forma en que actuamos y diciendo que esta no representaba el actuar del empresariado en general, dispuestos a hacer todo lo que la ley nos permitiera para conseguirlos. Pero la mayoría fueron mensajes positivos, relatando lo sobrepasados e incluso angustiados que está el personal médico de las clínicas y hospitales, y cómo los ayuda recibir estos insumos.

Ahora, además, tenemos una campaña para entregar cajas de alimentos a las familias que se han visto más afectadas.

Sobre las críticas, ¿cuál es el lado amargo de esta labor?

Sin duda es un trabajo estresante en el que se debe tener tolerancia a la crítica, porque siempre hay. Hay que aprender a leerla y actuar de acuerdo a las convicciones y principios con que uno ha actuado toda la vida, no puede haber doble discurso.

Como comentaba antes, también es difícil dejar de manejar tus espacios, tu tiempo. Ahora te ponen la agenda y eso es más complejo. Es un trabajo de bombero en el que debes reaccionar con inmediatez, pero también de largo plazo participando en las políticas públicas.

Llegamos al postre. Cuando pase toda la emergencia del covid-19, ¿cuáles son los planes que tiene hasta que cumpla sus dos años al mando de la CPC? ¿Cree que “nos repetiremos el plato” con otro estallido social? Y si es así, ¿de qué dimensiones? ¿Estaremos preparados para enfrenarlo?

Sin duda, la pandemia cambió la agenda, puso otras urgencias como prioridad, y aún no sabemos qué tan profunda será la cicatriz que deje. Entonces, lo primero es lograr el reenganche y reactivar la actividad económica, ver los problemas de la gente más vulnerable, muchos de los cuales antes no estaban en la ecuación.

Están los temas de salud, claro, que también hay que enfrentarlos. Pero hemos llegado a una posición en que estamos mejor parados de lo que pensábamos que lograríamos. Y pienso que el Gobierno ha tomado buenas decisiones en el apoyo a las familias más afectadas.

Estas semanas al mando de la CPC han sido de mucho trabajo, mirando y pensando también acciones de mediano y largo plazo. Así queremos seguir los próximos años, en la senda de un trabajo colaborativo, que permita poner al trabajador al centro de la empresa y donde nuestra actividad sea de beneficio para todos. Porque los empresarios somos fundamentales para conseguir el crecimiento del país.

Necesitamos construir mejores bases para el Chile del futuro, evitando posiciones extremistas. Necesitamos esfuerzo, un buen plan económico y una mirada de país que nos de la estabilidad política necesaria para que vuelva la confianza; que se vuelva a construir en Chile, a hacer fábricas, a plantar campos… a crecer.

Entonces, para recuperar el país necesitamos seguridad política, instituciones robustas y buenas bases.

PALABRAS AL CAFÉ

Hablemos de la vida. Entiendo que desde pequeño se ha relacionado con el campo. Viene de una familia en parte ganadera, ha creado seis empresas agrícolas, una exportadora y un banco para su financiamiento. Sin duda un gran legado, al que algunos de sus hijos ya han querido entrar a participar…¿Cree (y quiere) que las empresas Sutil queden en la familia? ¿Cómo se ve a usted en 10 años más?

Mientras yo estoy en la CPC, Empresas Sutil sigue avanzando. Tenemos un equipo profesional de primer nivel y ya se está incorporando la segunda generación, con la incorporación de mis hijos Juan Guillermo, Nicolás y Francisco en diferentes cargos. Creo que esto ha sido positivo en el sentido que la empresa ha adquirido más autonomía. Estoy muy tranquilo de que se sigue creciendo.

A mí, en 10 años me veo un poco más viejo, más rodeado de nietos, cerca del campo que es lo que más me gusta, de la tierra, más tranquilo y con un mejor país, más próspero, más desarrollado, más lindo y justo.