Es consejera desde 2019, economista de la Pontificia Universidad Católica y actualmente trabaja en la empresa familiar que fundó su papá hace más de 60 años, la que se dedica a la producción y  comercialización de semillas de alfalfa. De forma adicional a ese negocio, producen clementinas,  desarrollando una variedad propia llamada “Clemenluz”.

AGRICULTORA:

María Luz es hija y nieta de agricultor, con más de 100 años de familia dedicada a la agricultura. “Siento un gran orgullo y responsabilidad de ser la continuadora de esta tradición”, cuenta. Para ella ser agricultora es más que una actividad profesional: “es una forma de vivir y ver la vida. Ser agricultor significa estar inmerso en la naturaleza, vivirla y sentirla”.

María Luz destaca que en casi todo Chile están las condiciones para que la agricultura sea variada, diversificada y desafiante, lo cual exige una permanente innovación. “Mi padre fue un gran innovador, su legado fue potente para mí, de él aprendí además que en la agricultura se debe ser paciente, generar la capacidad para reponerse una y otra vez de los imprevistos e inclemencias, porque al final, un buen trabajo siempre recompensa. Y en el camino, disfrutar de todo lo que el campo nos entrega”.

BUENAS PRÁCTICAS:

“Creo que todos los agricultores chilenos, de norte a sur, debemos estar orgullosos de la forma que se ha enfrentado la pandemia. Primero, cuidando a nuestra gente y segundo, asegurando la continuidad operacional de todas nuestras actividades, lo que ha permitido abastecer primero nuestro mercado interno, como también los mercados externos. La cadena productiva del agro ha sido un ejemplo”.

María Luz destaca que se ha visto mucha solidaridad en el mundo del agro y se ha dado la oportunidad para estrechar lazos: “La cooperación, solidaridad y generosidad entre los agricultores, nuestros colaboradores y las comunidades donde desarrollamos cada una de nuestras explotaciones agrícolas, son la base para seguir avanzado de forma sustentable en la solución de los problemas que hoy tenemos y los que vendrán”, comenta.

CONSEJERA:

“Creo que ha sido una gran oportunidad para conocer la agricultura chilena desde una perspectiva global, otros sectores diferentes al que yo estoy relacionada y también aprender de quienes tienen mucha experiencia para entender mejor la realidad agrícola nacional. Luego poder aportar al intercambio de ideas desde mi rubro y experiencia, y luego mi formación académica que es la economía”.