María Emilia Undurraga, ministra de agricultura

Sobre su rol como mujer, sobre cómo los agricultores han logrado abastecer al país, sobre la sequía y también sobre su último año encabezando el ministerio de Agricultura, conversamos con la ministra María Emilia Undurraga, en un almuerzo virtual lleno de platos y entremeses.

ENTRADA

Comencemos con una entrada, ¿cómo llegas a ser ministra de Agricultura?
Mis inicios en el ministerio se remontan a mi trabajo en Indap, donde llegué a trabajar por la agricultura familiar campesina en el año 2010. Después y antes de ser ministra, trabajé en el
ministerio como la primera directora de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA) elegida por Alta Dirección Pública, cargo donde pude trabajar con mucha fuerza y dedicación en el desarrollo del mundo rural, aportando en la visibilización y en la disminución de las brechas existentes. En enero de este año fui nombrada ministra de Agricultura.

¡Una gran noticia, me imagino! ¿Qué esperas para este 2021 como ministra?
Queremos seguir desarrollando los ejes ministeriales que hemos trabajado durante toda la administración del presidente Piñera. El desarrollo rural; la sustentabilidad, agua y cambio climático; la seguridad alimentaria; la asociatividad y la modernización e innovación del ministerio para así lograr visibilizar ante la sociedad las brechas que existen entre el mundo rural y el urbano. Queremos impulsar las acciones que sean necesarias para relevar la actividad agrícola, pecuaria y
forestal del país.
Además, pondremos un especial énfasis en la implementación de la Política Nacional de Desarrollo Rural que se promulgó el año pasado, y en la cual me correspondió trabajar intensamente mientras fui directora de Odepa. Es muy importante para nosotros que la situación social y de desarrollo de los sectores rurales se equipare cada vez más con las ciudades, para así avanzar en un desarrollo sostenido
para todos los habitantes del país.

“Primero que todo, mientras continúe la pandemia, una gran prioridad va a seguir siendo el funcionamiento de la cadena alimentaria, que nuestros agricultores puedan seguir trabajando con la seguridad con la que se trabajó el 2020, y que el sector pueda seguir abasteciendo de alimentos a todo Chile”.

PLATO DE FONDO

Vamos al plato de fondo. No han sido comunes ni fáciles estos últimos años, pero pese a las consecuencias del estallido social y de la pandemia, los agricultores han seguido en su trabajo, alimentando a los chilenos. El campo no para, ¿crees que se reconoce esto?

Primero que todo, mientras continúe la pandemia, una gran prioridad va a seguir siendo el funcionamiento de la cadena alimentaria, que nuestros agricultores puedan seguir trabajando con la seguridad con la que se trabajó el 2020, y que el sector pueda seguir abasteciendo de alimentos a todo Chile.

Visitando distintas comunas a lo largo y ancho de este país, he podido recibir el cariño de las personas, pero por sobre todo hemos podido agradecerles por su compromiso y entrega, ya que los alimentos han continuado este ciclo virtuoso desde el campo, la producción, a la mesa de los chilenos.

Importante también es recordar que desde el inicio de la pandemia hemos estado preocupados de este tema. Formamos el Comité de Abastecimiento Seguro con todos los representantes de la cadena alimentaria (feriantes, mercados mayoristas, supermercados, transportistas, etc) y hemos estado muy atentos a cómo se ha ido desarrollando la situación en los últimos meses de esta pandemia que ha sido muy difícil para todo el mundo, monitoreando los precios y recibiendo las inquietudes del mundo privado y la sociedad civil.

Este plato de fondo tiene acompañamientos, pero en este caso, tú eres la protagonista, una mujer en un mundo donde tradicionalmente hay muchos hombres dirigentes, ¿cómo ha sido esta experiencia? ¿Son minoría las mujeres o no?

Es cierto que hay pocas mujeres en la dirigencia del agro, pero cada vez se han ido incorporando más y eso sin duda es una muy buena noticia. Si parte de mi aporte va en esa línea, feliz de estar en este cargo y poder visibilizar también el rol de la mujer en altos cargos públicos, y así también lo hemos

conversado con las otras ministras y autoridades mujeres que cada vez son más.

Cuando visitas a las familias rurales, te das cuenta de la relevancia que tiene la mujer en el campo. Mujeres esforzadas, trabajadoras, emprendedoras que manejan sus cultivos y tienen una gran iniciativa, así podemos ver que en el Indap casi un 50% de sus usuarios son mujeres, que sacan adelante a su familia y aportan cada día a la Agricultura Familiar Campesina.

Ahora sí, es el momento del acompañamiento, ¿cómo es tu familia?

Mi gran pilar y apoyo. Ser ministra es un tremendo regalo, por la confianza que depositó en mí el presidente Piñera, pero nada de esto podría concretarse sin el apoyo de mi familia que siempre ha sido incondicional. En lo personal y en lo profesional, saber y constatar que uno puede aportar con un grano de arena en el avance de los sectores más necesitados del país es súper relevante, y por eso estamos trabajando con todo en este último año para avanzar lo más posible en el desarrollo rural.

Tomemos un vaso de agua, tan escasa en estos tiempos ¿cómo hacer agricultura cuando disminuyen tanto las lluvias y aumenta la sequía? ¿Qué medidas se han implementado y cómo uno se puede preparar para este tipo de eventos?

Hemos dicho que el cambio climático llegó para quedarse y tendremos que adaptarnos a este tipo de fenómenos como la lluvia en el verano o la sequía en el invierno. Vimos en enero pasado la dramática situación que dejó el frente de lluvias en la zona centro sur del país, donde tuvimos que decretar emergencia agrícola y realizar un trabajo coordinado con las distintas autoridades nacionales, regionales, locales y también con los gremios y la sociedad civil, con el objetivo común de responder a esta emergencia e ir en apoyo de los agricultores y agricultoras que se vieron afectados.

Para hacer frente a este tipo de fenómenos estamos trabajando con fuerza en el eje ministerial de sustentabilidad, agua y cambio climático, tres factores que se han convertido en esenciales y en torno a los cuales tenemos un cambio de enfoque desde un ministerio únicamente sectorial a uno abierto a entender la gran relevancia de la agricultura y el sector forestal en las personas y el medio ambiente.

Destacan algunas iniciativas que lideramos como ministerio, como la actualización del plan de adaptación al cambio climático; la mesa silvoagropecuaria de cambio climático; el comité científico asesor; la mesa del agua para la agricultura; la implementación del fondo verde del clima y por supuesto el trabajo coordinado con los otros servicios, por ejemplo, con la comisión nacional de riego e Indap en materia de inversiones de agua.

– Antes de pasar a lo dulce, a propósito del conflicto en la Araucanía, como ministra de Agricultura, ¿cómo ve el tema y qué cree se puede hacer para resguardar a los agricultores de la zona?

Hemos estado muy atentos como ministerio a la situación de la Araucanía, porque estamos seguros de que el avance del agro va de la mano con el avance de la región, por eso vamos a visitar esta región para reunirnos con agricultores, para escuchar sus necesidades. Por eso, tenemos que avanzar en planes que apunten al problema social y económico de la región, avanzar en materia de orden público y seguridad, pero todo eso no debe impedir que retomemos un camino que es de más largo plazo: el de escuchar, conversar, dialogar y así conocer los dolores y necesidades de todos los habitantes de La Araucanía.

“Es muy importante para nosotros que la situación social y de desarrollo de los sectores rurales se equipare cada vez más con las ciudades para así avanzar en un desarrollo sostenido para todos los habitantes del país”

POSTRE

Ya llegando al postre, ¿cómo ve la agricultura en el país de aquí a 10 años más? ¿Cuáles serán sus principales desafíos?

La veo como un rubro que cada vez tendrá más protagonismo en nuestro país y soy bastante optimista en creer que así será, para ello estamos trabajando no solo en el día a día, sino que con una mirada a mediano y largo plazo.

Históricamente el mundo rural ha tenido menos prioridad y visibilidad en las políticas públicas, precisamente por eso surge la Política Nacional de Desarrollo Rural. En las instancias de divulgación de la Política nos hemos encontrado siempre con una recepción muy positiva, con mucho entusiasmo, pero hay que tener en cuenta que los cambios en las políticas normalmente toman un tiempo en implementarse y evidenciarse. El desarrollo rural no depende de un solo sector o de un solo ministerio, es multisectorial, y en ello participa el sector público, el sector privado y la sociedad civil, el gobierno nacional, regional y comunal. Son muchos los actores, y una política de desarrollo de este tipo requiere de movilizar la voluntad de muchos. Como la Política se promulgó en mayo del año pasado, precisamente es uno de nuestros grandes desafíos para generar cambios relevantes.

PALABRAS AL CAFÉ

Chile: un país colmado de riquezas gracias a su gente, su geografía, sus paisajes, sus tradiciones y su cultura. Todos debemos velar por preservar estos atributos.

SNA: un gremio que, históricamente, ha entregado mucho a nuestro país y su gente.

Mujer campesina: una riqueza de nuestro país, por lo que representan, lo que entregan y lo que son.