Ésta será mi última editorial como presidente de la SNA. Escribo estas líneas, mientras se inicia el proceso electoral para elegir un nuevo Consejo Directivo, un nuevo Directorio y éste elija a su nuevo Presidente para el período 2021 – 2023. Espero que, a pesar de las restricciones sanitarias que estamos viviendo, sea un proceso muy participativo. Deseo también desde ya el mayor de los éxitos a las nuevas autoridades que se elijan y en particular al nuevo (a) Presidente que dirigirá los destinos de nuestra querida institución.

Chile y el mundo aún siguen sufriendo los graves efectos de la pandemia provocada por el Coronavirus. Realmente ha sido algo nunca soñado y de profundas consecuencias. Extiendo mis más sinceras condolencias a todos aquellos que hayan sufrido la partida de un ser querido por efectos del Covid-19. El sector agrícola ha sido y estoy seguro lo seguirá siendo, muy resiliente y proactivo en una operación segura, lo que ha permitido no solo seguir proveyendo de los alimentos para nuestros compatriotas y el mundo, sino también ofreciendo cientos de miles de empleos seguros y de calidad para muchas personas del mundo rural.

Pero nuestra agricultura, que con tanta pasión desarrollamos, siempre nos trae sorpresas y este inicio de temporada no ha sido la excepción. Me refiero a las 17.000 hectáreas que durante 21 días estuvieron sin agua de riego, por el derrumbe provocado del canal Las Mercedes en los valles de María Pinto y Curacaví, a las graves consecuencias en el mercado chino que provocó la viralización de una noticia falsa que informaba de un supuesto contagio por Covid en cajas de cerezas, a la inusual y abundante lluvia de fines de enero pasado que afectó gravemente la producción de frutas y hortalizas con especiales repercusiones en Uvas de Mesa y Vinífera y por último los impactos de los últimos meses de falta de lluvias la zona sur, que afortunadamente ha recibido lluvias en recientes días. Ánimo y mucha fuerza a todos los que se han visto afectados. Como decimos, la próxima temporada sin duda será mejor.

Se suma un año lleno de incertidumbres políticas, que debemos afrontar para el desarrollo de nuestro futuro, especialmente en la Asamblea Constituyente y redacción de la nueva Constitución, si no que también, se restablezca el Estado de Derecho como corresponde a un país ordenado y disciplinado como era Chile. La certeza jurídica es la base del desarrollo, crecimiento y empleo y debemos preocuparnos activamente de lograr este objetivo.

Como indiqué, termina mi período como Presidente de la SNA. Ésta es la segunda oportunidad que los socios me han permitido liderar este gremio con tanta historia y trayectoria. Me siento contento y tranquilo de la gestión realizada, tanto en lo propiamente gremial, como en la gestión empresarial interna. La SNA, sus socios y sus más de 40 gremios asociados, son depositarios de una enorme responsabilidad, cual es la de representar los intereses, anhelos y necesidades de todos los agricultores de Chile y todos sus rubros. La agricultura tiene mucho que seguir avanzando y aportando al desarrollo nacional, en particular del sector rural, por lo cual les pido su activa participación, no solo en el próximo proceso eleccionario, sino en todas las diversas actividades que realiza nuestra querida institución.

Un afectuoso saludo,
Ricardo Ariztía de Castro, Presidente SNA