ALMORZANDO BAJO LAS PARRAS

Presidenta de Uvanova, una comisión de investigación y desarrollo para la uva chilena, Carolina Cruz Vargas llega a integrarse al directorio de la SNA con la energía y convicción de que es posible generar cambios para convertir a Chile en una potencia agroalimentaria.

Entrada:

– Comenzamos este almuerzo con un plato de entrada, ¿cómo llegas al mundo del agro, de la uva y del campo? ¿Vienes de una familia ligada al sector agrícola?

Mis padres estaban más orientados al área de la educación y ambos fueron grandes formadores de personas y profesionales. Pero la veta agrícola viene por el lado materno, mi abuelo siempre se relacionó con la actividad agrícola.

Somos varios primos y sobrinos ingenieros agrónomos ligados al campo en diferentes ámbitos, algunos han desarrollado y comercializado con éxito exportaciones de frutas y hortalizas. Mi desarrollo  profesional ha estado más orientado a las asesorías en uvas de mesa y desde hace algunos años incorporada a la actividad gremial.

Plato de fondo:

Ahora viene el plato de fondo, el más importante de una comida, ¿qué importancia consideras que tiene la agricultura para el país?

La actividad agrícola en Chile es tremendamente importante, no solo porque produce alimentos para el país, sino porque además genera divisas en el ejercicio de las exportaciones de todo tipo de productos y es un gran motor en la generación de empleos.

La agricultura en Chile tiene historia, es parte de la cultura de nuestro país y nos une a través del cultivo de variadas especies. Conocedores de la importancia de abastecer al país, durante el período de pandemia hubo un tremendo esfuerzo de todo el agro en “no parar”, evitando que los chilenos se
vieran involucrados en carestía y precios elevados.

Toda una vida dedicada a las uvas

“Las uvas han sido y serán, profesionalmente hablando, la pasión de mi vida. Me han dado la oportunidad de recorrer el mundo y lo más importante conocer al que hoy es mi esposo, y juntos poder formar y criar una hermosa familia”, cuenta Carolina.

Y aunque afirma que la uva chilena es reconocida en todo el mundo, llegando a más de 80 países, la competencia crece con mucha fuerza y hay que saber diferenciarse, incorporando por sobre todo sustentabilidad. “Chile produce uvas que generan trabajo, que optimizan el recurso hídrico y energético, que son cada vez más amigables con el medioambiente, que aportan a la salud, que provienen de un país con historia y cultura vitícola”, asegura.

– Acompañemos el almuerzo con una copa de vino, que venga de la mejor uva. Y hablando de la uva, actualmente eres presidenta de Uvanova, ¿cómo fue el camino para llegar ahí?

Uvanova se inició con un grupo de estudio que se reunía periódicamente a compartir experiencias y aprendizajes de la temporada. Cuando las uvas comenzaron a complicarse en términos de rentabilidad y los cambios a los que se vio enfrentada fueron de tipo estructural, decidimos que era tiempo de organizarnos formalmente y apoyar a la industria. Entonces nos constituimos legalmente y había que nombrar un presidente ejecutivo, y para mi sorpresa, además de tremendo orgullo, fui designada por mis colegas para asumir este rol que mantengo hasta el día de hoy.

– ¿Cómo ha sido abrirse camino en un mundo mayoritariamente masculino? ¿Qué piensas de que la actual ministra sea mujer?

Ningún camino es fácil y siempre el éxito está sujeto a la constancia, dedicación y profesionalismo con que se hagan las cosas. Sin embargo, debo reconocer que antes era mucho más difícil para una mujer dedicarse, por ejemplo, a las asesorías o cargos de alta responsabilidad. Éste era un sector muy tradicional y de marcado acento masculino, pero eso ha ido cambiando mucho.

Ser elegida para participar del Directorio de SNA es
un tremendo orgullo y un desafío aún mayor.
Desde hace unos años he estado combinando mi
actividad profesional con la gremial.

El año pasado el colegio de ingenieros agrónomos me otorgó el premio Roberto Opazo por mi aporte a la actividad gremial y déjenme decirles que el reconocimiento de los pares es el mayor elogio que un profesional puede aspirar. Hoy participo, además, de la comisión de equidad de género, recién formada en el colegio de ingenieros agrónomos y ha sido una muy buena experiencia.

Respecto de la actual ministra de Agricultura, solo puedo decir que es fabuloso, ella como mujer puede aportar mucho con una mirada más integral, empática y conciliadora, sobre todo en momentos en que, por circunstancias sociales, ambientales y de legislación sobre algunos temas como el agua, se requiere de una estrategia conciliadora.

Además, para los que nos ha tocado participar con ella en reuniones, jamás deja su libreta y lápiz y está atenta a anotar todos los requerimientos y temáticas que se le plantean, para mí un detalle muy asertivo.

Postre:

– Llegamos al postre, dulce y lo que nos convoca en esta entrevista: hace pocas semanas fuiste elegida parte del Directorio de la SNA, ¿qué significa este nombramiento?

Ser elegida para participar del Directorio de SNA es un tremendo orgullo y un desafío aún mayor. Desde hace unos años he estado combinando mi actividad profesional con la gremial y tengo la certeza que es desde ahí donde podemos generar los cambios que permitan al agro chileno convertirse en potencia agroalimentaria, pero de la mano de un desarrollo rural, con visión de futuro, equilibrado, con empresarios y productores comprometidos con esta actividad.

La SNA es una de las instituciones con más tradición y antigüedad en Chile, muy respetada, por lo tanto, para mi participar de su directorio me permitirá crecer aún más en esta tarea de potenciar la actividad agrícola en Chile.

Palabras al café:

– ¿Cómo ves a Carolina Cruz en 10 años más?

Ésta es una pregunta muy difícil, ya que en la medida que pasan los años mis ambiciones son cada vez más concretas y simples. Siempre he sido tremendamente inquieta y vivo organizando seminarios y cursos de perfeccionamiento, pero todo eso implica un gran desgaste de energía así que más bien me veo feliz, rodeada de mi familia, orgullosa de todo lo que he caminado y claramente ya más enfocada a actividades de apoyo al agro que asesorando y recorriendo aquellos parrones que tantas y tantas satisfacciones me han dado.