Hace casi 70 años un sueño unió a un grupo de forestadores y empresarios madereros: ser una actividad relevante. Esto dio forma a Corma, la Corporación Chilena de la Madera y que hoy, según
Juan José Ugarte, su presidente, lo han cumplido.
¿Cómo ha sido esta historia? ¿Cuáles han sido los mayores logros y cuáles son los nuevos desafíos de Corma? Aquí sus respuestas.

Con orgullo por los logros cumplidos, y animado por seguir logrando que la actividad forestal y maderera sea valorada por sus múltiples beneficios para el país, y el mundo, Juan José Ugarte, presidente de la Corporación Chilena de la Madera, la cual forma parte de la SNA desde el año 2019, se animó a contestar la preguntas para esta nueva edición de SOY SNA.

– ¿Cuándo nace Corma y por qué?

La Corporación Chilena de la Madera surgió el 15 de abril de 1952 como resultado de la aspiración de un grupo de forestadores y empresarios madereros visionarios que buscaban fomentar el desarrollo forestal del país, veían el potencial que tenía y los beneficios ambientales, sociales y económicos que podía representar la silvicultura. También, a través de una asociación, podían generar visiones compartidas sobre las inquietudes y problemas del sector.

– ¿Cuáles han sido los principales logros como asociación?

El más importante y que es un logro país, es que finalmente el sueño y la visión de esas personas visionarias, presentes en Corma, en gobiernos de distintos colores y épocas, en instituciones como Conaf y el Infor, se cumplió. Hoy el sector forestal es una actividad ambiental, social y económica relevante para el país.

“El principal desafío es lograr que la actividad forestal sea valorada y conocida
por la población y que cada día sean más las personas que se incorporen a esta actividad
y que podamos seguir haciendo crecer los bosques en el país por todos
los beneficios ambientales y sociales que esto tiene”.

La actividad forestal representa el 7% de las exportaciones chilenas y es el segundo rubro de exportación después de la minería, ocupando el primer lugar de los productos elaborados con materia prima renovable y representando el 2% del PIB nacional. Somos una actividad eminentemente regional y rural que abarca desde Valparaíso hasta Los Lagos, donde cerca de 300 mil chilenos principalmente en sectores rurales, viven de esta actividad. Los empleos del sector forestal representan el 3,5% del total de los empleos de Chile.

En materia ambiental, el logro más relevante sin duda es que, fruto de esta visión pública y privada compartida, la inmensa mayoría de las plantaciones se estableció en suelos con un alto grado de erosión en zonas de pobreza rural muy dura y donde hoy se desarrolla el cultivo sustentable de bosque generando oportunidades de desarrollo para miles de chilenos y en regiones.

Junto con ello, los bosques de Chile, tanto bosque nativo como plantaciones productivas, capturan anualmente el 60% de las emisiones de carbono del país y se han convertido en la clave para afrontar el desafío de la carbono neutralidad y para enfrentar el cambio climático.

Nuestro país tiene hoy 17,2 millones de hectáreas de bosques, de las cuales 14,7 millones de hectáreas son bosque nativo y 2,3 millones de hectáreas plantaciones forestales productivas, esencialmente plantadas con pino y eucalipto que abastecen más del 90% de la industria forestal y de la madera en un proceso sustentable y validado con certificaciones internacionales ambientales muy exigentes, todo lo cual ha permitido reducir sustancialmente la presión sobre el bosque nativo y permitir que se recupere y maneje también de forma sostenible.

Y algo que nos alegra es que, contrario de lo que se suele creer, es un sector amplio y diverso donde conviven 19 mil empresas de todos los tamaños, desde pequeños barracas hasta grandes complejos industriales. Tenemos 23 mil propietarios de plantaciones, 90 mil propietarios de bosque nativo y un sinnúmero de transportistas y proveedores de servicios de alimentación, tecnologías y otros que participan de la actividad en zonas que en la década en que surgió la idea de impulsar el sector forestal, vivían en zonas de mucha pobreza y con un alto grado de erosión en sus suelos.

– ¿Y sus principales desafíos?

El principal desafío es lograr que la actividad forestal sea valorada y conocida por la población y que cada día sean más las personas que se incorporen a esta actividad y que podamos seguir haciendo crecer los bosques en el país por todos los beneficios ambientales y sociales que esto tiene. Aquí quiero ser claro: ciertamente representamos una actividad productiva que nos enorgullece, pero cuando hablamos de que queremos más bosques es porque existe una certeza a nivel mundial, en la ciencia y la academia de que los árboles y la madera son las principales herramientas que tiene la Humanidad para combatir el cambio climático y reducir las emisiones de carbono. Entonces, nosotros no sólo decimos que haya más árboles y más gente plantando para producir madera u otros productos, sino porque además los bosques cumplen una serie de funciones que hoy son altamente demandadas como prevenir la erosión, proteger cuencas, proteger bosques, plantar con fines recreacionales, para evitar aluviones, contar con productos sustentables y reciclables, donde la madera y la fibra tienen claras ventajas, generar empleo y oportunidades para mucha gente en zonas rurales, en fin.

“Cuando hablamos de que queremos más bosques es porque existe una certeza
a nivel mundial, en la ciencia y la academia de que los árboles y la madera son las principales
herramientas que tiene la Humanidad para combatir el cambio climático
y reducir las emisiones de carbono”.

– Son tiempos difíciles en La Araucanía, ¿qué postura y acciones toma Corma?

Al analizar la situación de La Araucanía, lo más importante es separar los hechos de violencia que no solo se registran en esta zona, sino en otras regiones de la macrozona sur, del devenir o los desafíos que plantea esta región.

La situación en el sur se ha vuelto insostenible y lo más grave es que la impunidad se ha normalizado y los atentados e incendios son parte de la rutina de miles de chilenos. Vecinos y trabajadores inocentes deben convivir a diario con estas situaciones, las que ya no suceden únicamente en la noche, sino que en todo horario y en cualquier sector. Sentimos que hay una falla del Estado, ya que ni el Gobierno, como tampoco el Parlamento, los Tribunales y Fiscalía han podido detener la escalada de la violencia. Vemos todos los días acciones violentistas contra personas, amenazas, ataques incendiarios a maquinaria agrícola, forestal, de la construcción y de otros sectores, lo que se suma al robo de madera y a la toma de terrenos, delitos que sólo empobrecen más a la región, generando desempleo y miseria. La situación ya no es aceptable y como sector forestal hemos sido insistentes en que urge recuperar el Estado de Derecho.

– De aquí a 10 años, ¿cómo ves a Corma?

Como un gremio moderno, innovador, diverso, con mucha participación femenina y con muchos jóvenes emprendedores asociados y altamente valorado por la ciudadanía, instancias públicas y organizaciones ambientales por nuestro conocimiento del cultivo y manejo sustentable de los bosques y la producción de bienes y servicios valorados por la población.

– Para finalizar, ¿cómo ha sido para Corma ser parte de la SNA?

Nos sentimos muy acogidos y cómodos como miembros de la SNA. Ha sido una experiencia altamente valiosa y enriquecedora. Nos ha permitido tener un diálogo y conocimiento cercano de todo lo que es el mundo rural en sus distintas facetas y, asimismo, nos ha dado la oportunidad para que también el mundo agrícola nos conozca y podamos compartir visiones e iniciativas sobre el desarrollo rural del país, donde queremos todos aportar a generar oportunidades para miles de hombres y mujeres que viven o conviven con nuestras actividades.

Corma en números

* Origen: 15 abril 1952.
* Asociados: más de 170.
* Presente en 8 regiones del país.
* Más del 70% son pequeñas y medianas empresas forestales y madereras.
* 21% personas naturales o profesionales independientes
* 5% y creciendo de universidades y centros de formación.
* 2% grandes empresas
* La actividad forestal representa el 7% de las exportaciones chilenas y es el segundo rubro de exportación después de la minería.
* Cerca de 300 mil chilenos principalmente en sectores rurales, viven de la actividad forestal.