La sequía y el cambio climático han producido un nivel de estrés hídrico altamente desafiante para la agricultura. Si bien hay diversas iniciativas público – privadas para palear esta situación, aún hay caminos que no se han explorado. Desde la SNA, Francisco Gana, jefe del departamento de Estudios, explica por qué construir embalses medianos sería una muy buena medida y cómo hacerlo posible.

En Chile, la construcción de embalses de más de 50 mil metros cúbicos, considerados embalses medianos, tiene procesos regulatorios que hacen lenta su construcción. Como explica Francisco Gana, jefe del departamento de Estudios de la SNA, “la regulación chilena y su sistema de evaluación de impacto ambiental han dificultado la realización de embalses, porque incluye procesos extremadamente restrictivos y caros”.

En otras palabras, para hacer un embalse de más de 50.000 m3, por ejemplo, uno de 100.000 m3 —que cubriría unas 3 hectáreas agrícolas— hay que pasar por el sistema de evaluación ambiental y una evaluación de la DGA. “Esto implica hacer estudios y gastar millones de dólares sin saber si podrás o no hacer la obra”, asegura Gana, quien señala estas barreras se justifican para embalses de gran envergadura como La Paloma, de 700 millones de metros cúbicos, pero no para embalses medianos que son una medida eficaz para paliar la sequía hídrica.

Por qué hacer embalses medianos

  • La mayoría de las veces, los embalses medianos se hacen en predios agrícolas, es decir, lugares que ya han sido intervenidos, donde no habrá alteración de una zona natural.
  • “Estos embalses medianos tienen además un montón de beneficios para la flora y fauna de alrededor, sobre todo en períodos de sequía prolongada como los que estamos viviendo”, asegura Gana.
  • Para construir estos embalses, no se realiza un desplazamiento de la población.

Posibles soluciones

Según cuenta Francisco, en 2019, el Gobierno lanzó un plan de embalses para asegurar la disponibilidad de agua para los próximos años, el que contemplaba la construcción de 26 nuevas infraestructuras que beneficiarían a más de 150 mil agricultores en todo el país. Sin embargo, según Gana, se han agregado restricciones normativas que han imposibilitado la construcción de embalses medianos.

“Tiene que haber un mecanismo distinto, sensible al tipo de empresa, porque todos queremos proteger el medio ambiente”, afirma Gana y agrega que “no puede ser que la solución para proteger el medio ambiente sea prohibir la inversión. Esta ley de evaluación de impacto ambiental tiene un costo de cumplimiento muy alto y genera muchas incertezas, donde opinan muchos actores sobre temas de los cuales no siempre son competentes. Hace que todo el proceso sea largo, engorroso y no hay certeza jurídica de que salga a puerto. Eso genera un desincentivo a la inversión, y para las empresas medianas y pequeñas es inviable”.

Desde la SNA están trabajando en una alternativa para proponer un cambio normativo: “la idea es subir este número (de 50 mil metros cúbicos), sin perjuicio que pueda haber otras revisiones posteriores, por ejemplo, la altura del muro, la idea no es debilitar la seguridad de las personas o que se afecte a la población. Uno puede pensar algo más sensible”.

Desde la SNA están trabajando en una alternativa para proponer
un cambio normativo que sube el número de 50 mil metros cúbicos
para poder realizar embalses de tamaño mediano.

Otras alternativas

Para Francisco, una alternativa viable para hacer frente al cambio climático es el almacenamiento de agua, y como explica, esto se puede hacer a través de embalses o a través de la inyección artificial de agua en los acuíferos, que son “embalses naturales que están bajo la tierra”.

Sin embargo, para esta solución alternativa, aún se requieren estudios.

Gana explica que aún no están bien cartografiadas las cuencas y es todavía un tema nuevo.

Recalca que no deben cesar los esfuerzos por buscar nuevas soluciones a la escasez hídrica. “Es importante que las personas del mundo rural puedan realizar sus actividades económicas y que puedan abastecer de alimentos. Por ambas razones, hay que seguir trabajando en este ámbito”, concluye.