23 mil animales para carne a Turquía, 22 mil de leche a China y 650 vacas preñadas a Perú ha exportado Tattersall Ganado entre 2015 y 2020. Hoy han centrado el negocio en la exportación de vaquillas al gigante asiático, potenciando el negocio lechero de nuestro país.

En 2015 se abrió una oportunidad para un nuevo tipo de exportación. Se llevaba años conversando y viendo la manera de cumplir con los protocolos necesarios, hasta que por fin se concretó el primer desembarco de vacunos vivos en China. “La empresa Holandesa Hunland, representados por Jeannot Algoet en Chile, nos invitó a explorar la exportación de ganado en pie. Ellos buscaban ganado sano y de alta calidad genética, que es en lo que se había trabajado por mucho tiempo en Chile, tanto en el ganado de carne como de leche. Este negocio premia a los productores que hacen bien las cosas”, asegura Alejandro Vial, gerente general de Tattersall Ganado, empresa que ha funcionado como corredor de este negocio en Chile.

Negocio lechero

“Lo que quiere China es aumentar su masa lechera más rápido de lo que podría hacer solo con lo de ellos, y una manera de hacerlo es comprando vientres”, explica Vial. Esto para producir leche y carne de alta calidad genética y sanas.

¿Por qué Chile, un país al otro extremo del mundo? Porque en Chile tenemos animales de buena calidad. Según Vial, los productores chilenos han hecho un muy buen trabajo para cuidar su ganado y pueden garantizar el cumplimiento del protocolo sanitario acordado. “Chile tiene lo que ellos buscan”, asegura.

Además, para nuestro país es una excelente oportunidad de potenciar el negocio lechero. “Los productores chilenos mejoran mucho su negocio, dejan la reposición para su plantel y si tienen capacidad para crecer, también lo hacen. Lo demás lo venden a buenos precios para reproducción y mejoran la rentabilidad. Lo que se espera con esto es que aumente la masa ganadera, y los negocios cuando son buenos crecen”, dice el gerente de Tattersall Ganado.

Asegura, también, que los precios son muy convenientes. “Los valores con la exportación en pie se duplicaron en Chile, un muy buen ingreso para los dueños de las vacas”.

Sobre si el negocio irá creciendo, Vial prefiere ser cauteloso. “Chile es un país con una masa ganadera chica, y me parece que con lo que se hace hoy está bien. Se irá creciendo en la medida que tengamos un aumento en la masa ganadera, los mercados están”.

 El traslado

En el mundo existe un mercado grande de animales vivos, para lo cual hay barcos especializados. La logística en este negocio es muy importante y difícil, cuenta Alejandro Vial: “partiendo por la compra, donde se realizan exámenes en campos de origen. Deben llegar al número de más o menos 5.000 cabezas, que se compran a 80 – 100 productores por barco”.

“Luego se trasladan a cuarentena, todo esto supervisado por el Servicio Agrícola Ganadero (SAG), quien se preocupa de que la sanidad sea la que pide el comprador y certificado de raza y calidad, en el caso nuestro por la Sofo”. En la cuarentena se vuelven a tomar los exámenes exigidos por el mercado comprador. Estando todo listo, autorizado y certificado, se trasladan en camiones al Puerto (60 camiones aproximadamente). Además de los animales, se carga la comida para el viaje de alrededor de 35 días. “Viajan muy cómodos, bien cuidadas por gente especializada y con muy buena alimentación, llegan en perfecto estado a su destino”, asegura.