Después de 103 sesiones de pleno se cerró el debate constitucional. El 15 de mayo se entregó el borrador de la nueva Constitución. AQUÍ ya se pueden revisar los artículos que serán parte de la nueva Carta Magna de Chile, si se aprueba en el plebiscito del 4 de septiembre.

Isabel Aninat, decana de Derecho de la Universidad Adolfo Ibáñez dice que el proceso constituyente fue exigente en el trabajo de construir una propuesta de nueva Constitución. “En estos casi 11 meses en que se constituyó la convención, diseñaron los reglamentos, establecieron comisiones temáticas de funcionamiento, se realizaron audiencias públicas, salidas regionales y participación ciudadana y se votaron varios informes por cada comisión”, recalcó Aninat afirmando que ahora será el turno final de la ciudadanía para pronunciarse sobre la nueva propuesta constitucional.

Desde la SNA, durante toda esta etapa, se informó y participó del proceso. Se elaboró un documento con foco en el impacto para el sector agrícola, se realizaron reuniones bilaterales con convencionales, se Impulsaron Iniciativas Particulares de Norma, reuniones con la directiva de la Convención, participación en la comisión de Medio Ambiente, entre otras acciones.

El objetivo de éstas fue dar a conocer la postura del agro, que esta propuesta constitucional representara a todos los ciudadanos y respondiera a las necesidades del mundo rural. Sin embargo, para la Sociedad Nacional de Agricultura, el campo no ha sido escuchado, como señala Juan Pablo Matte, secretario general de la SNA: “En definitiva, no nos sentimos escuchados. El sector rural, los sectores silvoagropecuarios y agroalimentarios no fueron escuchados. Hicimos un enorme esfuerzo para inscribir a 186 agricultores a la comisión de medio ambiente y solo recibieron a 6”. El presidente de la SNA, Cristián Allendes, destacó que son varios los temas del borrador de la nueva Constitución que preocupan al sector: el agua, la expropiación de terrenos, las semillas ancestrales, entre otros. “El mundo agrícola tendrá mermas importantes de producción si se aprueba la nueva Constitución y se aplica sin leyes especiales para su buen uso”.

Por su parte Juan Pablo Matte afirma que, desde la SNA, preocupan las incertidumbres que presentan las normas constitucionales que se proponen: “Hay evidentes riesgos en los derechos de propiedad, en la disponibilidad física y jurídica del agua para regar, en la relación con los pueblos originarios y sus priorizaciones administrativas y de propiedad bajo el novedoso concepto de la plurinacionalidad muy distinta al del “resto de los chilenos”. Riesgos respecto de la seguridad alimentaria para la población por el desincentivo a invertir y/o posible obligación u orientación productiva sustentadas en materias ecológicas, una mal y burocrática supuesta descentralización y una exacerbada política medio ambiental que pone los supuestos derechos de la naturaleza por sobre los del ser humano”.


“Sembremos un futuro sustentable que se haga cargo de los desafíos alimentarios. Pero hagámoslo con responsabilidad, informados, con los pies en la tierra”.


CON LOS PIES EN LA TIERRA

Desde la SNA se cree que la Constitución actual necesita cambios, pero con una mirada que fortalezca el desarrollo sostenible. Cristián Allendes señala que una nueva Constitución debiera potenciar la capacidad agrícola exportadora del país, con el fin de fortalecer la seguridad alimentaria. “Fomentar una agricultura agroexportadora, que de beneficios a los chilenos por su gran cantidad de oferta productiva y también al mundo. Hoy Chile exporta mucho, pero también importa muchos alimentos, tanto para las personas como para los animales”.

Por eso se decidió lanzar la campaña “Con los pies en la tierra”, la cual, asumiendo la histórica responsabilidad gremial de la SNA, busca informar a la ciudadanía, en especial al mundo rural, sobre cómo son y qué significan en la práctica, las normas de una eventual nueva Constitución. “Nos parece que lo responsable de cada ciudadano de nuestro país, es informarse y analizar cómo le impactarían las normas aprobadas por el pleno de la Convención Constitucional, no solo a él, sino pensando en lo mejor para el país. La SNA ha querido ayudar en ese proceso”, comenta el secretario general del gremio.

La campaña busca llegar a todos los rincones de Chile y, de manera sencilla y directa, entregar la información necesaria para la decisión de los ciudadanos en el plebiscito de salida del próximo 4 de septiembre. “Debemos conversar de estos importantes temas en nuestras familias, en nuestros campos, empresas y en todo lugar, de modo que finalmente Chile pueda tener una nueva Constitución, tal como lo manifestó una enorme cantidad de ciudadanos en el plebiscito de entrada, pero bien hecha, desde la realidad, que apunte al desarrollo de todos, que cuide nuestro país y que esté elaborada CON LOS PIES EN LA TIERRA”, finaliza Juan Pablo Matte.

¿QUÉ VIENE?

5 de julio de 2022: se cierra la Convención Constitucional y se entrega la propuesta final de la Nueva Constitución.

4 de septiembre de 2022: elecciones con voto obligatorio: apruebo o rechazo la Nueva Constitución.

Rechazo: Si gana el rechazo, según lo que dice la reforma constitucional que permitió el proceso de la Convención, seguirá vigente la actual Constitución. Sin embargo, diversos sectores políticos y agrupaciones ciudadanas avanzan en una tercera vía que permita hacer los cambios que la ciudadanía encuentra necesarios.

Apruebo: En caso de que gane el apruebo en el plebiscito de septiembre, comenzará la etapa de transición constitucional. Isabel Aninat explica: “El foco de esa etapa estará en implementar las nuevas reglas de la Constitución. Parte de ello estará definido por las normas de transición que la propia propuesta presentará, y que se están discutiendo ahora. Cuestiones cruciales son qué pasa con las autoridades electas y no electas. Otra parte estará en la dictación de leyes y nuevas normas que deberán poner en marcha las transformaciones institucionales que se están proponiendo”.


VIOLENCIA SE MANTIENE EN LA ARAUCANÍA, ALERTA ROJAS EN LA MACROZONA SUR

Siete víctimas fatales sumó la violencia rural en mayo de este año. En sólo cinco meses ya se superaba el número de homicidios totales de 2021. Y eso que el año que recién pasó tuvo altos índices de violencia: según datos de la Multigremial de La Araucanía en 2021 se cuantificaron 471 atentados, más del doble que el año anterior, cuando se registraron 228.

Sobre los hechos de violencia en la zona, el Estado de Excepción acotado decretado por por el Gobierno, y cómo afecta todo esto al agro, entre otras cosas, hablan el presidente de la SNA, Cristián Allendes y el secretario general de la SNA, Juan Pablo Matte.

No podemos acostumbrarnos a que los actos terroristas sigan sembrando el miedo en las personas que viven en la macrozona sur”. Así comenzó el tema de la violencia en la zona el presidente de la SNA, Cristián Allendes, en el Seminario ¿Cómo viene la Temporada 2022-23?, realizado en junio. “Afectan su bienestar, destruyen su patrimonio, comprometiendo la producción agrícola y forestal, pero lo más grave hoy: amenazan sus vidas”, continuó.

Y es que la cuenta de atentados, robos y violencia suma y sigue en la zona, y pareciera que el Estado de Excepción parcial, que el pasado 14 de junio se aprobó extender por 15 días en la Cámara de Diputados, parece no ser suficiente.

Esta medida solo permite la presencia militar en rutas centrales, con el objetivo de asegurar el transporte y el abastecimiento. “Pero los más graves hechos de violencia ocurren en los caminos interiores. Mientras Carabineros no cuente con los medios adecuados, lo que se debió haber apoyado, al menos por un tiempo excepcional, es la labor de estos a través de un Estado de Excepción Constitucional total para la macrozona sur. Aún esperamos que esto se corrija y, por supuesto, también esperamos, que este primer paso que ha dado el gobierno traiga pronta tranquilidad y paz a dicha zona. Todos sus habitantes lo merecen”, afirma el secretario general de la SNA, Juan Pablo Matte.

¿Sería entonces efectivo un Estado de Excepción Constitucional total? “La estadística es muy evidente. Mientras estuvo activo los hechos de violencia, si bien siguieron existiendo, disminuyeron sustancialmente. Por ejemplo, la cosecha del trigo y otros cultivos, se logró hacer de manera bastante normal, casi sin inconvenientes. Este es el tiempo que es necesario ganar. Aunque claramente esta no puede ser la situación permanente, sino excepcional”, agrega Matte.

CONSECUENCIAS EN EL AGRO

Si bien la posibilidad de vivir en un Estado de Derecho, en paz y tranquilidad de todos los habitantes de la zona es la prioridad número uno al buscar el fin de la violencia, hay también importantes consecuencias que ha traído para diversos sectores económicos. Entre ellas, la agricultura.

Así lo explica el presidente de la SNA, Allendes: “Esto ha afectado fuertemente el crecimiento de una zona con mucho potencial agrícola, en La Araucanía ya prácticamente no hay nuevas inversiones, y las que hay se van terminando porque esos grupos de delincuentes no los dejan trabajar, y también amenazan a los trabajadores que pueden hacerlo para que no vayan a esos lugares con buenos trabajos. Si esta escala de violencia sigue como está, cada día se empobrecerá más, habrán menos inversiones y Chile tendrá un serio problema”.

Pone como ejemplo el pan. “Esta es la mayor zona productora de trigo del país y esto disminuirá las siembras, por lo que el estado deberá importar más trigo, con lo difícil que al menos por ahora está la situación para este producto”.

El llamado es a las autoridades a actuar con firmeza para lograr la anhelada paz. “Primero tienen que ser firmes con los delincuentes y narcotraficantes”, dice Allendes. “Sin seguridad no es posible el diálogo. Hay que aislar a delincuentes y terroristas que se escudan en la causa mapuche. La inmensa mayoría del pueblo mapuche quiere vivir en paz”, agrega.

Por su parte, Matte agrega: “Lo primero es devolver a dicha zona lo que es deber primario del Estado, y en particular del gobierno, cual es el respeto al Estado de Derecho y la paz y tranquilidad para todos. Junto con ello, hay que avanzar en un camino de construcción de confianzas, diálogos y desarrollos para permitir la expresión total del enorme potencial que sin duda tiene toda la macrozona sur”.


CRÍSIS LOGÍSTICA: EL AÑO DE LOS CONTENEDORES

Calificada por algunos como “la tormenta perfecta”, la temporada 2022 se ha caracterizado por una serie de factores que han hecho difícil la exportación. A los desafíos habituales de sequía, eventos climáticos, disponibilidad de trabajadores, enfermedades, plagas y tipo de cambio, se sumó el problema logístico que trajo falta de contenedores, atochamiento en los puertos y retrasos.

Ser exportador en medio de una pandemia y una guerra no es tarea fácil. Así lo afirma Ronald Bown, presidente de Asoex: “Sin lugar a duda estamos enfrentando uno de los escenarios más desafiantes de las últimas décadas. El covid-19 continúa afectando nuestra cotidianidad y dificultando los procesos asociados al comercio exterior, especialmente cuando se trata de productos agroalimentarios”.

En su discurso inaugural del seminario de Temporada el presidente de la SNA, Cristián Allendes, dijo que los mayores costos y problemas logísticos han puesto en jaque a muchas exportaciones chilenas.

CRÓNICA DE UNA CRISIS

Durante el primer semestre de 2020 la crisis sanitaria global obliga a tomar medidas drásticas y hay una baja en la carga de contenedores a nivel mundial del 10%. Esta repentina baja y las circunstancias mundiales hizo a las navieras adecuar sus expectativas a una menor demanda.

Sin embargo, el segundo semestre de 2020 hubo un alza importante del 19% en las cargas. Algo que no se esperaba. Junto con el aumento de demanda hubo escases de personal en los puertos y también de conductores de camiones.

Para Francisco Labarca, director ejecutivo South Port Shipping, esta combinación de aumento de demanda y poco personal causa los problemas logísticos. Labarca detalla que los tiempos de espera de los barcos en los puertos pasaron de 0,4 a 6 días y hoy estamos en 3 días, lo que significa que el 13% de la flota mundial está atrapada en los puertos. “Este es el problema más serio que enfrentamos hoy día y para volver a la normalidad necesitamos normalizar los puertos”, especifica el director ejecutivo de South Port Shipping.

El cumplimiento de itinerario de las naves prepandemia era de un 80% y hoy es del 30%, lo que dificulta enormemente la comercialización de alimentos, especialmente los perecibles. “El efecto del cambio en las condiciones logísticas puede ser desastroso, ya que todas las complicaciones derivadas han generado alzas en los costos asociados a estos procesos que, para algunas especies, como uva de mesa y manzanas, pueden significar que los precios no paguen los costos involucrados, o, como en el caso de arándanos, que los tiempos de viaje más largos de los normales, hayan afectado la condición de la fruta que ha llegado a los mercados”, complementa Ronald Bown.

También se debe agregar el factor de que el índice de las tarifas de transporte estuvo por años en el mismo precio, al comienzo de la pandemia incluso bajó un poco, pero después saltó abruptamente aumentando un 500%.

QUÉ ESPERAR PARA EL 2023: EL PROBLEMA NO VA A ESTAR EN EL AGUA

Si se analiza la flota mundial se puede ver que nunca dejó de crecer, y según datos de Francisco Labarca el año 2023 y 2024 se viene un salto grande: “La flota mundial crecerá un 18% en dos años, son muchas más naves las que ingresan a trabajar”. Labarca agrega que esto es una buena noticia ya que significa un aumento importante de la oferta: “el problema no lo vamos a tener en el agua, va a haber suficientes naves para transportar nuestra carga”.

En el caso de los puertos, el director ejecutivo de South Port Shipping cree que la productividad continuará recuperándose, pero será lento y se mantendrá la escases de conductores de camiones.

Sobre el precio del petróleo Labarca cree que una vez que termine la guerra en Ucrania esto debiera volver a la normalidad.

Con estos datos se arriesga a hacer un pronóstico: “Las tarifas deberían bajar hacia fines de 2022, inicios 2023, cuando pase este pick de temporada, parta la nueva flota mundial, no puede ser eterno esta situación que tenemos”.

Para Bown, escenarios difíciles como el de esta temporada se deben enfrentar de manera colectiva y decidida para fortalecer el sector, en un contexto de colaboración con el sector público. “La situación logística debe enfrentarse como gremio apuntando a abordar todas aquellas materias de carácter logísticas, tanto a nivel portuario, extraportuario, servicios públicos, transporte terrestre y marítimo y operaciones en los principales puertos destino”, señala el presidente de Asoex.

En este sentido el presidente de la SNA hace un llamado al trabajo colaborativo: “Pedimos a la autoridad y privados acelerar con máxima urgencia nuevas inversiones necesarias en puertos chilenos y mejorar su funcionamiento”.