“Buenas semillas para cultivar futuro”, fue el título de Enagro 2023, y en esa línea, el último panel de conversación abordó tres temas cada vez más relevantes y que permiten tener una agricultura competitiva, sustentable y próspera para el futuro del país. Conversamos sobre cultivar en el desierto, agricultura regenerativa y Asia.

DESIERTO COMO TIERRA FÉRTIL

Iván Vera, fundador y director de INSSPIRAL experto en innovación, expuso en Enagro sobre el potencial de Chile para producir alimento desde nuestro desierto. Su presentación comenzó destacando cuatro hechos puntuales:

  • Chile, al igual que el resto del mundo, está transitando hacia la carbono neutralidad y el aumento de la energía sostenible.
  • El mundo va a tener que alimentar a 9 mil millones de personas, para cumplir con el ODS Hambre cero al 2050. Chile es un importante productor de alimentos, y, para cumplir con el objetivo, es necesario la implementación de tecnología.
  • Chile en el norte tiene una minero economía y de Santiago al sur una bioeconomía: alimento, pesca, celulosa. El 80% de la producción nacional de alimento está en el sur, no en el norte. • Chile tiene 1.500 km de desierto.

Con esos temas planteados Iván Vera se pregunta ¿Cuáles son los bloquers de que no haya agricultura en el desierto? y responde: el agua. “Hay una supuesta convención de que no hay agua en el desierto. Cuando uno hace innovación tiene que desafiar los supuestos convencionales”, destaca el expositor, y sobre la posibilidad de agricultura en el desierto agrega: “Yo creo que en Chile podemos llegar a 100.000 hectáreas en el desierto”.

Sobre cómo conseguir agua y cultivar en el desierto pone énfasis en tres ideas:

  1. Chile tiene 22 plantas desaladoras, gracias a ellas la minería está reduciendo su uso de agua continental.
  2. El invierno boliviano. Llueve todos los años en el norte y sólo se aprovechan 800 de los 26 mil litros por segundo de agua que dejan estas lluvias. “Nosotros no estamos aprovechando y si hiciéramos recarga artificial, sistemas de captación para el acuífero, se podría inyectar en una súper recarga, y transformar el sistema en una bendición”.
  3. El 72%, 91% y 71% del territorio de las primeras 3 regiones están en manos de bienes nacionales. No son territorios inútiles, se pueden viabilizar.

Iván Vera concluye: “Tenemos que construir un proyecto épico y podríamos construir convicción. Podríamos crear oportunidad de desarrollo exportador para los agricultores”, y destaca que se necesitan cuatro cosas:

  1. Infraestructura hídrica, construir los sistemas de recarga artificial.
  2. Tecnología.
  3. Formación de expertos.
  4. Regulación de la tenencia de tierras.

AGRICULTURA REGENERATIVA Y EL DESAFÍO DE DEJAR LA TIERRA MEJOR DE LO QUE LA ENCONTRAMOS

Isidora Molina, Directora de Efecto Manada, expuso sobre la agricultura regenerativa en Chile, su impacto productivo y medioambiental.

La agricultura regenerativa está ligada a la sostenibilidad y reivindica la salud del suelo. Como su nombre lo dice, busca regenerar los suelos, estimulando y manteniendo la fertilidad y biodiversidad de la tierra. En este tipo de agricultura los suelos tienen una gran cantidad de materia orgánica y producen alimentos utilizando los recursos propios de la naturaleza.

Para la directora de Efecto Manada una de las barreras de entrada del agro regenerativo es la falta de información. Según su experiencia, para ella lo que se necesita es regenerar y dejar la tierra mejor de lo que la encontramos: “El ser humano es la especie que ha tenido la mayor capacidad de transformación de los suelos. Lo que ha pasado es que cada vez se usan más insumos, se gasta más plata y se hacen más manejos”.

La expositora asegura que, una parte muy importante es la ganadería regenerativa, ya que lleva a realizar prácticas que aumentan la biodiversidad, enriquecen los suelos, aumentan la cosecha, entregan resiliencia, salud, vitalidad, y revierte el cambio climático.

Isidora comenta que en Chile ésta es una tendencia en aumento, sólo a través de Efecto Manada, 70 mil hectáreas se trabajan regenerando los suelos y al hacerlo se debe pensar en todos los factores que pueden influir en un campo. “La naturaleza funciona como un todo, los seres humanos formamos parte de ella y tenemos un gran poder de influenciarla”, agrega.


ASIA: EL GRAN FUTURO

Aurelio Montes, fundador de Viña Montes, expuso sobre la importancia y claves para sostener y conquistar mercados para nuestros productos. Su exposición nos deja una frase clave: “El gran futuro que se nos viene es Asia”.

Una idea que la refuerza con cifras objetivas. Aurelio Montes argumenta que, pese a que el número de personas que vive en China va a la baja, en India alcanza en 2023 los 1428 millones de personas y se espera que su población llegue a los  1.600 millones. Una situación parecida sucederá en los países del Sudeste asiático cuya población alcanza los 689 millones y va al alza.

Otro punto que destaca Montes es el PIB. Las proyecciones de ahora muestran que China tiene una decadencia de crecimiento, en 2023 va a terminar en 5,1% y se va a estabilizar en un 4%. India, este año de crisis va a llegar a 7,3% y va a revertir esta situación llegando a un crecimiento de 8% en 2030. “Tenemos el caso de China que va claramente en decadencia, siendo el país más importante de la zona y tenemos otros países como India y los países del Sudeste asiático que tienen grandes perspectivas”.

El ex Presidente de Vinos de Chile dice: “Debemos tener mucho cuidado y mucho viento, talante y pasión para abrir los mercados donde realmente hay un mercado atractivo”.

Aurelio Montes también refuerza el concepto de calidad, asegurando que en Asia están dispuestos a pagar bien y comprar volumen: “Debemos estar concentrados en producir calidad, la calidad nos va a dar el futuro. En este caso menos, es más, probablemente vendamos menos cantidad debemos generar calidad para abordar estos mercados”.

En el caso del vino, como ejemplifica Montes, se estima que en 2027 va a ver un 30% de crecimiento, e invita a cultivar el concepto que se tiene en India del vino: “En Bollywood el vino es el símbolo del romance, status y el éxito financiero”.