Con casi 90 años de historia, el gremio representa entre el 93 y 96% de toda la fruta fresca exportada desde Chile. Para Iván Marambio, su Presidente hace poco más de un año, el ser parte de la SNA es relevante, “constituye un hito en nuestra historia y esperamos aportar a que el agro en su conjunto prospere”, afirma.

A finales de noviembre de 2023, la Asociación de Exportadores de Frutas de Chile (ASOEX) cambió su nombre a Frutas de Chile. Su Presidente, Iván Marambio, explica que las razones detrás de esto fueron fundamentalmente tres. “Teníamos muchas marcas y logos, en diferentes idiomas, donde usábamos algunas de ellas al interior de Chile y otras en el extranjero, lo que hacía muy difícil el administrarlas”, sostiene.

Asimismo, otro motivo es el hecho de que en la actualidad el gremio no solo abarca a exportadores, sino que también a productores de frutas. “Por último, y tal vez lo más importante, cuando nuestras frutas compiten en el extranjero el origen es fundamental y este no se indicaba en nuestra marca principal, lo que el nuevo nombre viene a señalar claramente”, agrega.

Frutas de Chile representa entre el 93 y 96% de toda la fruta fresca exportada desde el país y genera alrededor de 800 mil puestos de trabajo (directos e indirectos). Tiene un importante aporte en el PIB nacional de casi 7.000 millones de dólares, lo que hace que sea el segundo exportador más grande del país luego de la minería. El sector de la fruta también proporciona productos para el consumo interno del país, algo que el gremio tiene pensado potenciar. Además, las frutas son, en muchos mercados, la carta de presentación de Chile. “La fruta, sus productores y exportadores, invierten mucho dinero en promocionar la marca país, lo cual, en definitiva, es un aporte a todo lo que Chile tiene y hace”, comenta.

DESAFÍOS DEL PRIMER AÑO

Iván Marambio es abogado de la Universidad Diego Portales, y gran parte de su vida profesional, ha estado ligado a la industria frutícola. Desde el 2014 formó parte del Directorio de ASOEX y desde septiembre de 2022 asumió la presidencia del gremio. Durante este primer año y pocos meses más de gestión, el sector frutícola ha debido enfrentar grandes desafíos “pero también grandes aprendizajes”, asegura.

“Me tocó asumir, cuando aún estaba presente la pandemia y sus efectos, especialmente en la cadena logística, lo cual tuvo un importante impacto para nuestras frutas derivado de congestiones portuarias de importancia a nivel global, incluyendo la falta de contenedores, así como el alza de los precios de los insumos para producir, del combustible y de los fletes marítimos”, afirma.

A esa situación se sumó la guerra entre Rusia y Ucrania, la cual puso mayor presión en la cadena, “sin embargo, como sector supimos enfrentar cada uno de estos desafíos, gracias, especialmente a coordinaciones con todos los actores de la cadena, tanto públicos como privados, así como nacionales e internacionales”. “Por otro lado, el paro de camioneros la temporada pasada y en pleno peak de las exportaciones de cerezas fue un tema que nos hizo actuar unidos y junto a nuestras autoridades y otros gremios, obteniendo un buen resultado”, añade.

Respecto a los aspectos positivos, el presidente del gremio destaca el trabajo junto a otros gremios del agro y el Gobierno para lograr la publicación del Systems Approach para los envíos de uvas frescas de Atacama, Coquimbo y parte de Valparaíso hacia Estados Unidos. “Creo que el haber podido instalar el tema a nivel presidencial, y que haya sido un tema establecido en la agenda abordada en la reunión entre los presidentes Boric y Biden en Estados Unidos plasma la importancia de Frutas de Chile y de las frutas frescas para nuestro país y sus habitantes”, comenta.

Asimismo, también resalta el trabajo colaborativo junto a Fedefruta, la Sofofa y la SNA. A esta última se incorporaron formalmente hace unos meses y señala que están “muy contentos”. “Es muy importante, constituye un hito en nuestra historia como gremio y esperamos aportar a que el agro en su conjunto prospere, beneficiando a todo el mundo ligado a este y por consiguiente al país”, dice.

CLIMA, RETO ACTUAL Y FUTURO

El clima adverso que está enfrentando el país, principalmente derivado del fenómeno de El Niño es el principal desafío de esta temporada. La lluvia en períodos de floración y cosecha ha tenido negativas consecuencias en arándanos y cerezas.

Sin embargo, desde el sector esperan que el clima siga siendo un tema clave en el futuro. “Como sector estamos buscando las mejores tecnologías, innovaciones y acciones que nos permitan adaptarnos”, asegura Marambio.

Por otro lado, el déficit hídrico que enfrenta el país preocupa por la disponibilidad de agua para producir las frutas. “Creemos necesario que se avance hacia una política de Estado que permita determinar qué tipo de infraestructura es la necesaria, según la realidad local. Necesitamos al mismo tiempo generar normativas que nos permitan avanzar al respecto, y permitan, por ejemplo, el trasvase”, explica.

LOGÍSTICA, COMPETENCIA Y FORTALECER EL SAG: DESAFÍOS A MEDIANO Y LARGO PLAZO

Entre los demás desafíos a futuro, se encuentra el mejorar la logística. “Chile es un país exportador y su logística, así como sus productos, debe ser de talla mundial”, afirma Marambio.

“Chile no puede perder competitividad a nivel global, por no contar con una logística moderna y segura”, agrega. Para esto, la infraestructura portuaria es clave. “La ampliación del puerto de Valparaíso y el puerto exterior de San Antonio son fundamentales para la próxima década”, asegura.

En cada mercado de destino de las frutas chilenas se encuentran más países competidores, “lo cual, necesariamente nos obliga a mejorar nuestra calidad, nuestras tecnologías, conocimientos, variedades, y avanzar, junto a nuestras autoridades, en derribar aquellas barreras arancelarias y fitosanitarias que nos impiden mejorar nuestra competitividad”, explica.

Finalmente, para Marambio otro desafío relevante es fortalecer al SAG, “dotarlo de más recursos, de manera que pueda seguir trabajando con la excelencia que lo caracteriza y que es reconocida a nivel mundial”, concluye


El abc de nuestros consejeros
MAX LARRAÍN: “Embajadores de Chile en las mesas de nuestros consumidores”

Este año se incorporó al Consejo SNA el Gerente del Área Agrícola de Concha y Toro, Max Larraín. Con su equipo, se preocupa de la producción de casi 10.000 hectáreas de viñedos desde Limarí hasta El Maule. “Como área tenemos la primera parte del eslabón productivo de la empresa, pues somos responsables de entregar un producto de una excelente calidad al equipo enológico para que puedan producir vinos de alta gama mundial y ser vendidos en 130 países”, explica.

Casado y padre de 6 hijos, lleva 32 años trabajando en la empresa. Comenzó como administrador de campo y estuvo 20 años viviendo en la región de El Maule con distintos cargos. En 2017 asumió la Gerencia Agrícola.

Apasionado:

“Mi trabajo me apasiona. Es un trabajo intenso, pero muy entretenido, dinámico, con muchas alegrías y también en algunas ocasiones con situaciones difíciles y muy complejas, que requieren de experiencia, y conocimiento en viticultura y del negocio global. También requiere de mucho tiempo viajando de sur a norte para recorrer los viñedos de los distintos campos, hay que estar presente en terreno, caminando las hileras del viñedo”.

Bajo el sol de la viña:

“Estoy ligado desde niño al mundo vitivinícola, acompañaba a mi padre a recorrer los campos y viñedos. Lo que más me gusta es ver cómo desde el suelo chileno, al sur del mundo, somos capaces de entregar un producto de gran calidad y valor agregado, siendo embajadores de Chile en las mesas de nuestros consumidores.

Mi relación con el campo es heredada de mi padre y de mis abuelos, mi familia se ha desarrollado en el mundo agrícola y empresarial, y tuve la oportunidad de estar siempre muy cercano al mundo agrícola, desde muy joven realizando todo tipo de trabajos en distintas labores agrícolas.

Mis primeros trabajos de temporada eran de “fichero” en las vendimias, esto consistía en que para la cosecha -entonces manual- de la uva, se recolectaba en “gamelas” para ser descargadas a un coloso o camión para el transporte a una bodega. Por cada gamela la persona recibía una ficha, y al final del día se anotaban para el pago al término de la semana”.

Consejero:

“Este 2023 me incorporé como Consejero Regional por la invitación realizada por nuestro Secretario General, Juan Pablo Matte. Tener la oportunidad de poder estar con agricultores de diferentes regiones y rubros, planteando sus experiencias, problemas y propuestas de solución es de gran valor. Cada consejero puede traspasar sus conocimientos y experiencias para mejorar nuestra agricultura nacional.

El campo chileno es uno de los motores del país y puede serlo aún más, por lo que el trabajo que realiza esta gran institución que es la SNA, con todo el equipo que la conforma, su gran prestigio y años de experiencia acumulada en cuanto a mejorar la realidad que se vive en la agricultura chilena, es vital para la agricultura de los campos y sus agricultores”.